El Partido Comunista de España en Aragón (PCE Aragón) hace un llamamiento a secundar la huelga general de 24 horas convocada para el miércoles 11 de noviembre, a iniciativa del Sindicato de Inquilinas y con la participación de los principales sindicatos, con el derecho a la vivienda como principal reivindicación.
En un comunicado, la formación vincula la convocatoria con la crisis habitacional y el encarecimiento del coste de la vida. El desahucio y la condena a muerte de Maricarmen, señala, han sido "la gota que ha colmado el vaso" ante una situación en la que el precio de los alquileres sigue aumentando y dificulta el acceso a una vivienda digna.
El PCE Aragón advierte de que encontrar un alquiler en Zaragoza por debajo de los 650 euros mensuales resulta cada vez más difícil, una cantidad que, según apunta, representa aproximadamente la mitad del salario mínimo. La organización denuncia, asimismo, el peso de los fondos de inversión en el mercado inmobiliario y la falta de control efectivo por parte de las administraciones.
A la crisis de la vivienda se suma, según el comunicado, el encarecimiento de los productos básicos, con subidas que cifra en hasta un 40% en algunos alimentos, así como el elevado precio de los combustibles y la previsión de nuevos repuntes en las facturas de la luz y el gas durante el invierno. Frente a esta situación, la formación contrapone unos salarios que no permiten ahorrar ni acceder a una primera vivienda con los récords de beneficios de grandes empresas, bancos y fondos de inversión.
El PCE Aragón reivindica la huelga como herramienta de presión
La organización considera que las movilizaciones por el derecho a la vivienda expresan un malestar social más amplio y reclama una respuesta colectiva frente a la pérdida de poder adquisitivo. En este sentido, critica tanto la actuación del Gobierno español, al que reprocha no haber sido capaz de gobernar, como a la ultraderecha, a la que acusa de buscar "chivos expiatorios para proteger a los poderosos".
"La Huelga General es la mejor y más valiosa herramienta de los trabajadores", sostiene el PCE Aragón, que defiende la paralización de la actividad como una forma de presión sobre gobiernos y empresas. La formación apela a la historia de las conquistas laborales y sociales para reivindicar la capacidad de la clase trabajadora organizada y llama a no resignarse ni delegar toda la representación en gobiernos que se definen como progresistas.
El comunicado concluye con una defensa de los salarios dignos, unos precios que permitan vivir, una vivienda asequible y los servicios públicos, y con un llamamiento a la movilización: "¡El 11 de noviembre a la Huelga General!".





