
El Partido Comunista de Aragón condena "contundentemente" la actitud de las Unidades de Intervención Policial de la Policía española, "a las órdenes del delegado del Gobierno en Aragón, Gustavo Alcalde" tras los acontecimientos ocurridos ayer en las calles del barrio zaragozano de la Madalena.
"No hay justificación alguna para las cargas policiales que durante la noche del viernes -17 de enero- se produjeron por el barrio de la Madalena de Zaragoza, al término de la manifestación en solidaridad con la lucha, victoriosa, por cierto, de las y los vecinos del barrio de Gamonal en Burgos para detener el despilfarro de un plan urbanístico concreto, con concesiones de obra cuanto menos, dudosas", asevera el PCA en un comunicado.
"Así -continúa el comunicado-, tras la citada concentración que devino en manifestación por las calles del centro de la ciudad, que fue en todo momento cívica y completamente pacífica, incluso en los últimos momentos de la misma, los agentes de la UIP, comenzaron a equiparse visiblemente en actitud provocativa, momento en el cual, según fuentes policiales se produjeron unos 'altercados con destrozo de mobiliario urbano”.
Para el PCA "partir de ese momento, retrocedimos casi 40 años en el tiempo, los uniformes de la Policía se tornaron en tonos grises y les vimos cercando las calles de la Madalena, siguiendo a algunos manifestantes hasta la misma puerta de la sede del PCE. Por supuesto, la actitud pro-disturbios de la Policía ya estaba realizada. Lo que sucedió después, nos demostró que nuestro sistema capitalista ha renunciado a la democracia y solo busca la criminalización de quienes luchamos y nos oponemos a el".
En este sentido, el Partido Comunista de Aragón dice: "No. No tenemos miedo" y exife la dimisión del delegado del Gobierno en Aragón y de los mandos policiales que "permitieron las bochornosas imágenes de ayer". "Exigimos la libertad inmediata sin cargos de los detenidos de ayer, y de cuantos han sido detenidos en Burgos y en todas las ciudades que se han solidarizado con esta lucha que aun están retenidos y declarando como criminales", apostilla el comunicado.
"Nos ratificamos en la oposición frontal al capitalismo que ignora al pueblo como en Burgos en pro de su beneficio privado y que nos ha llevado a esta crisis que sufrimos las y los trabajadores", concluye.




