ATTAC y PACD Aragón | El acuerdo de gobierno al que llegaron PAR y PP en las elecciones de 2011, que permitió que Luisa Fernanda Rudi fuese investida como Presidenta del Gobierno de Aragón, convierte al PAR en cómplice de todas las políticas implementadas por este Gobierno, que ha aumentado desorbitadamente la Deuda Pública, y ha llevado a cabo recortes sociales y privatizaciones.
En estos momentos y después de las elecciones europeas su representación actual es muy dudosa, y si continúa con ese apoyo incondicional al PP a cambio de sus parcelas de poder, la falta de confianza de sus votantes seguirá la misma tendencia a la baja que se ha mostrado entre los votantes del Partido Popular.
En Aragón el PP consiguió en las pasadas elecciones europeas 127.834 votos (el 27,85%), lo que comparado con sus resultados en los anteriores comicios europeos de 2009 (196.056 votos, el 41,69%) muestra la pérdida de apoyo de la ciudadanía. Si lo comparamos con las últimas elecciones aragonesas (269.308 votos) y municipales (251.188 votos), la tendencia también parece ser a la baja. Además, en estos momentos el PP tiene nuevos competidores en su espacio político (como UPyD, Ciudadanos, Vox, etc..).
Esto tiene una lectura clara para el PAR, y es que en base a las tendencias y en relación a los 62.193 votos y el 9,45 % conseguidos por el PAR en las elecciones para las Cortes de Aragón de 2011, aun manteniendo el voto de sus empleados, de cara a las próximas citas electorales el PAR puede ser un partido testimonial o desaparecer al igual que en el Ayuntamiento de Zaragoza.
Hasta ahora la falta de transparencia en los gobiernos de Aragón ha sido total. El PAR ha apoyado indistintamente al PSOE y al PP, manteniéndose así en sus parcelas de poder, y sin realizar unas Auditorias Ciudadanas que permitan a la ciudadanía ver que es lo que ha pasado en Motorland, Depuradoras, Comarcas, etc.. Al mismo tiempo, se mantienen las Diputaciones y muchos más apartados en los que el PAR está muy presente.
Mientras el PSOE se encuentra inmerso en un proceso de cambio que en caso de que fuese real podría apoyar una política de transparencia en la gestión pública (que entre otras cosas podría permitir que en Aragón se aclarase la gestión realizada por Marcelino Iglesias con las Empresas Públicas), el PAR solo tiene una salida, anular su apoyo a las políticas nefastas del PP y provocar nuevas elecciones con unas Cortes Aragonesas de acuerdo a la representatividad que los ciudadanos indiquen en las urnas.
Si el PAR mantiene al PP el tiempo que queda de legislatura, su desaparición es segura, la falta de modelo de gestión, de transparencia y de servicio a los aragoneses y aragonesas tendrá una consecuencia clara. El PAR no debería permitir el avance del proyecto de privatización para el Hospital de Alcanyiz, -con una deuda de más de 500 millones y con un plazo de 28 años-.
Desde el Gobierno de Aragón se está renunciando a la creación de este Hospital con dinero Público -que lo hay, ya que el coste del Hospital es de 110 millones y el PAR conoce perfectamente que esta cantidad en tres años se puede sacar fácilmente de diferentes partidas-.
El PAR debe saber también que se puede reducir parte del presupuesto de la Televisión Aragonesa, en la que gastamos cada año 47 millones de euros y cerca de la mitad es en contrataciones externas, más de 4 millones en asesores externos, además de muchos más millones en asesorías externas sobre las que no existe la transparencia necesaria. En las empresas públicas la ciudadanía aragonesa ha gastado solo este año 305 millones, y dentro de éstos está la Corporación Empresarial Pública de Aragón SLU que tiene 72 millones para este año.
De estos apartados es fácil sacar 35 millones cada año y poder construir en 3 años el Hospital con gestión pública. Pero no, lamentablemente, están por apoyar al gobierno del PP que quiere dejarnos una deuda hasta el 2042 de 561 millones de euros, (cantidad que en los próximos 28 años el Gobierno de Aragón deberá pagar a la empresa que se haga con la gestión del futuro hospital de Alcanyiz).
Igual que lo apoyaron en las emisiones de deuda a más del 7% y con vencimiento hasta el 2036. Recordemos estos datos. Serán tan culpables como los nefastos gestores del PP.





