El Mercado del Olivar, en Palma de Mallorca, ha sido hoy el escenario de una acción de calle de WWF para denunciar los efectos devastadores de la sobrepesca. La organización ha simulado un “cierre” inmediato del Mercado por agotamiento del pescado para simbolizar lo que ocurriría si no cambiamos nuestro modelo de pesca y de consumo. Como parte de la performance, se ha subastado “el último pez” que se ha encontrado en el mar por precios astronómicos.
WWF ya ha advertido que el futuro de los recursos pesqueros está en riesgo. De hecho, según un informe de la organización en 2050 millones de personas en Estados en desarrollo ya podrían no tener acceso al pescado como fuente básica de alimentos y proteínas.
Cabe recordar que el peso del Estado español en el comercio global tiene un lugar destacado: es el cuarto mayor importador y el noveno exportador del mundo. Por otra parte, ocupa la tercera posición en consumo de pescado per cápita en la UE, por lo que su influencia en la situación de los mares es capital.
Durante la acción se ha subrayado el papel que tienen los y las consumidoras para avanzar hacia un consumo sostenible de pescado y marisco. Asimismo, se ha insistido en que es imprescindible promover un etiquetado adecuado de los productos para identificar su origen. Con ese objetivo, esta campaña también quiere motivar a los comercializadores, procesadores, distribuidores y minoristas a que busquen fuentes sostenibles y responsables de productos pesqueros. No en vano, ya hay muchos productos en el mercado con sellos que certifican su sostenibilidad, como MSC, para los procedentes de pesca extractiva, o ASC, para peces de cultivo.
“Los consumidores son una pieza clave”, apunta Celia Álvarez, Técnica de Mercados del Programa Marino de WWF. Y continúa: “Nuestras decisiones tienen un impacto global. Lo que compramos hoy tiene consecuencias sobre el futuro de 800 millones de personas en el mundo que dependen del pescado como fuente de ingresos y alimento”.
WWF recuerda que esta gran responsabilidad viene acompañada de un gran poder: el de exigir prácticas pesqueras sostenibles a través de toda la cadena de consumo y de apoyar a las personas que dependen de la actividad pesquera, también en los territorios en desarrollo.
Consumo de pescado en cifras:
-
12-28% de las capturas mundiales pescado/año son consideradas pesca ilegal, no regulada y no declarada (INDNR)
-
31% de las poblaciones sobreexplotadas
-
90% de las poblaciones estudiadas en el Mediterráneo están sobreexplotadas
-
40% de las capturas son no deseadas
-
Más de 800 millones de personas dependen de la pesca para vivir




