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El Instituto Serranía Celtibérica impulsa el primer Foro de expertos sobre la ‘España Vaciada’

Más de 30 especialistas aportan su conocimiento en la Jornada “La España Abandonada y la Política de Cohesión Europea”, celebrada en la Oficina del Parlamento Europeo. Tras el encuentro, ya se han iniciado los trabajos para dotar de contenido a las 10 áreas escasamente pobladas del Estado español para que el Gobierno pueda defender su reconocimiento en Europa
| 21 mayo, 2019 11.05
El Instituto Serranía Celtibérica impulsa el primer Foro de expertos sobre la ‘España Vaciada’
Foto: Instituto Serranía Celtibérica.

Más de 30 especialistas participaron en el Primer Encuentro sobre “La España Abandonada y la Política de Cohesión Europea”, celebrado el 14 de mayo en la Oficina del Parlamento Europeo. La jornada contó con la asistencia de cerca de cien personas, dado el aforo de la sala, y fue retransmitida en directo a través del canal de Youtube del Instituto Serranía Celtibérica, en inglés y en español, donde se pueden visionar de nuevo todas las ponencias.

Se trata del primer encuentro profesional que se organiza tras la reciente aprobación del nuevo Reglamento de disposiciones comunes de los Fondos Estructurales por el Parlamento Europeo, que, por primera vez, contempla la despoblación como criterio en el reparto de dichos fondos, así como la agrupación de municipios en áreas escasamente pobladas, con menos 12,5 hab/km2; y muy escasamente pobladas, con menos de 8 hab/km2.

Tras este éxito para la “España Abandonada” que, siguiendo los criterios de delimitación aprobados finalmente, se concreta en 10 interregiones, más de 30 especialistas, tanto del ámbito de la investigación universitaria, como de las principales entidades conocedoras del patrimonio económico, agrícola, ganadero, forestal, arqueológico y cultural, se reunieron, por primera vez, para exponer, a lo largo de la intensa jornada, sus estudios y experiencias.

Las 10 interregiones

La jornada se abrió con la ponencia conjunta de Francisco Burillo, catedrático de Prehistoria, y Pilar Burillo, experta en SIG y análisis demográficos, que hablaron sobre “las interregiones desfavorecidas de España y la política de Cohesión Europea”, señalando que las 10 áreas españolas definidas por su despoblación, extrema ruralidad y dominantemente montañosas deben ser destinatarias de otras tantas Inversiones Territoriales Integradas (ITI), recibir fondos finalistas una discriminación positiva, tal como marca el artículo 174 del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea, y se viene aplicando desde hace años en las Islas Canarias, debido a su insularidad.

Jesús Alba, presidente de la Asociación de Desarrollo Rural Molina de Aragón – Alto Tajo, planteó cómo dentro de la Serranía Celtibérica, el mayor desierto demográfico por despoblación de la Unión Europea, el Señorío de Molina, territorio donde con una extensión muy superior a la provincia de Vizcaya presenta una densidad de 2,52 hab/km2, es la “Zona Cero” y el instituto tiene previsto centrar en él sus investigaciones.

Por su parte, Agustín Pablo Álvarez, profesor titular de Econometría, expuso la metodología que ha aplicado para el cálculo del Producto Interior Bruto (PIB) de Serranía Celtibérica, pues el Instituto Nacional de Estadística (INE) solo tiene información para los municipios por encima de 1.000 habitantes, por lo que se carece de datos del 94,44% de sus municipios. Juanan Buedo, ingeniero de Edificación del Grupo Recoveco, mostró los análisis sobre indicadores sociales de la Serranía Celtibérica en materia de sanidad y educación, con propuestas sobre una nueva forma de organización.

Capital natural

El capital natural, que hace referencia a los diferentes recursos naturales existentes en los territorioes tradicionalmente infravalorados y que deben ser la base de su desarrollo futuro, fue analizado desde diferentes ópticas. El capital natural correspondiente al aire y tierra fue expuesto por Miguel Ángel de Zavala, catedrático de Ecología, y por Emilio Menéndez, profesor honorario de Ecología. Ambos valoraron el conjunto de ecosistemas del territorio y las experiencias positivas de creación de actividades económicas, junto con la necesidad de alcanzar un equilibrio social entre las zonas menos pobladas y las ciudades.

En lo referente al problema del calentamiento global, se debe tener en cuenta el estudio de Javier García Pérez sobre la absorción de CO2 en la Serranía Celtibérica, calificada como “el pulmón del Sur de Europa”, cifrando la compensación que deberían recibir sus habitantes entre 6.680 y 9.140 millones de euros a lo largo de los próximos 20 años.

En las ponencias sobre el capital natural: bosques y paisaje, Eduardo Rojas Briales, decano del Colegio de Ingenieros de Montes, planteó transformar el problema de la despoblación en una oportunidad; desarrollar una gestión forestal activa que genere empleo a partir de sus recursos y servicios ambientales, lo que incidirá en preservar la biodiversidad, evitar la erosión y los incendios y actuar contra el cambio climático.

Por su parte, Ana Belén Noriegas, secretaria general de la Asociación para la Sostenibilidad Forestal de España, expuso la importancia de la certificación de los bosques para una gestión forestal sostenible, desde una óptica ambiental, social y económica. José María Martín, ingeniero forestal, presentó su estudio y la metodología empleada para calcular el valor del paisaje del Parque Natural de las Hoces del Cabriel, que cifra entre 44 y 111 millones de euros anuales.

Pablo Castán, presidente de la Asociación de Entidades Locales del Pirineo (ADELPA), analizó el tema de las concesiones hidroeléctricas; en el Pirineo aragonés se han construido no menos de 30 presas con sus correspondientes centrales hidroeléctricas, inundando las mejores tierras de sus valles y obligando a emigrar a un buen número de sus habitantes, dando lugar que comarcas como el Sobrarbe tengan 3,43 hab/km2; los beneficios generados han carecido de compensaciones, por lo que plantean una modificación legislativa de la Ley de Aguas para que los beneficios de los saltos hidroeléctricos se destinen a la restitución económica y social de los municipios afectados.

El tema de la agricultura, la ganadería y la Política Agraria Comunitaria (PAC) fue analizada por una serie de ponentes. Entre ellas, Ana Ruiz, gerente de la Asociación de Entidades Locales del Pirineo (ADELPA) expuso la situación extrema en la que se encuentra la ganadería extensiva, principal actividad económica agropecuaria del Pirineo, fruto de la desaparición de los ganados y la falta de relevo generacional, lo que incide en la despoblación y en la progresiva desaparición de los ecosistemas de montaña; se hace necesario una política de apoyo al ganadero similar al existente en el Pirineo francés, independientemente de las sucesivas reformas de la PAC.

Fidel García Berlanga, presidente de la sección de Cuenca de la Asociación para el Desarrollo de la Serranía Celtibérica, señaló la necesidad de que se valore el mundo rural, que ha perdido su soberanía pero sigue alimentando al mundo urbano; expuso diferentes medidas para detener el proceso de “demotanasia”, especialmente en los territorios de muy baja densidad de población, con inversiones creadoras de riqueza y empleo y medidas de discriminación positiva; defendió la soberanía alimentaria con alimentos de alta calidad, todo lo contrario a las macrogranjas de cerdos, que cuenta con el 55% de subvención de la PAC, directa y en alimentación, generadoras de pocos empleos y de gran impacto ambiental.

Capital cultural

El capital cultural arqueológico fue analizado por los catedráticos de Prehistoria, Arturo Ruiz, de la Universidad de Jaén; Alonso Rodríguez, de la Universidad de Extremadura, y Francisco Burillo, de la Universidad de Zaragoza. A partir de sus investigaciones mostraron que el patrimonio arqueológico es consecuencia y resultado de las investigaciones realizadas desde el mundo académico y su transferencia supone la creación de identidad en el territorio y un desarrollo económico y social a través del turismo cultural. Sin embargo, según indicaron, no existe una valoración por parte de la administración de la real importancia de esta actividad, siendo necesario la creación de equipos estables de arqueólogos, siguiendo el modelo existente en Aragón para el grupo de paleontólogos responsables del Proyecto Dinópolis.

El capital inmaterial fue objeto de análisis de Natalia Díaz, comunicadora audiovisual de la Asociación para el Desarrollo de la Serranía Celtibérica. Díaz puso de manifiesto que queda poco tiempo, no más de quince años, para salvar el conocimiento ancestral del mundo rural en poder de los últimos campesinos; su memoria, según dijo, es el eslabón de una cadena que nos debe hacer tomar el testigo de nuestros mayores para que entre todos construyamos nuestra historia; “tenemos la responsabilidad de transmitir la memoria del futuro”, señaló.

Capital humano

El capital humano contra la despoblación fue tratado por representantes de asociaciones y plataformas ciudadanas. Lidia Díaz Terán, presidenta de la Asociación Española contra la Despoblación, habló de la necesidad de acercar la cultura también al ámbito rural, mejorar las infraestructuras que vertebran el territorio, tener conectividad y los mismos derechos. Jose Luís Ros Maorad, de la Asociación para el Desarrollo de la Serranía Celtibérica, habló sobre el resultado fallido de las inversiones, de las políticas centralistas y la necesidad de unirse contra el reto demográfico para exigir los derechos que corresponden, como una discriminación fiscal positiva.

21 mayo, 2019

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