Los hermanamientos escolares son la herramienta sobre la que se sustenta la mayor parte del trabajo en Educación para la Ciudadanía Global (EpDCG), especialmente en el ámbito educativo. “Creemos en el poder transformador de la educación y qué mejor forma para acercar dos realidades, que conectando centros de Zaragoza y León (Nicaragua), propiciando un intercambio directo entre las comunidades educativas. Cada año miles de niñas, niños, adolescentes, jóvenes y cientos de docentes de León y Zaragoza se involucran en estas acciones y se impregnan de una atmósfera de solidaridad e interculturalidad”, señalan desde la parte aragonesa de la organización.
En este marco de actividades e intercambio, el pasado viernes 15 de diciembre, miembros y colaboradores de la Asociación, se desplazaron a Villanueva de Galligo, a su centro educativo Pintor Pradilla, hermanado con la Escuela Gonzalo García Vallejo de la comunidad rural Mina La India del municipio de León (Nicaragua). Dicho centro, celebra anualmente una jornada solidaria en favor de los centros educativos hermanados de León, previa a las vacaciones escolares, organizando un mercadillo navideño, así como diversas actividades a lo largo de la jornada.
Este año, con el objetivo de favorecer el diálogo cultural, quisieron que su Gigantona, Marianela, donada por el Hermanamiento y el Pepe Cabezón, acompañasen la jornada con su presencia y danzas.
Los gigantes y cabezudos constituyen una tradición desde la Edad Media en muchos pueblos de la Península Ibérica, con especial importancia en Aragón y presencia en por todo nuestro país. Esta tradición llegó a León, antigua capital de Nicaragua, que la adoptó, haciendo que el folklore europeo se enriqueciera del mestizaje con algunas danzas populares indígenas.
El baile de la Gigantona y el Enano Cabezón surge como una forma de protesta a los procesos coloniales. La Gigantona representa a la ‘dama española’, una mujer de gran altura, belleza, conocimiento y esplendor, que simula el poder ejercido por el colonialismo español. Por su parte, el Enano Cabezón, represente a un hombre indígena, pequeño de estatura, pero gran cerebro. Su enorme cabeza quiere simbolizar que, a pesar de la sumisión impuesta a las personas indígenas durante el periodo colonial hispano, eran personas inteligentes, capaces de desarrollarse como personas, así como su país.
Gracias a los proyectos de EpDCG que la Diputación de Zaragoza ha financiado en los últimos años, una gran parte de los centros educativos que conforman los hermanamientos escolares en las comarcas centrales de Aragón han podido adoptar una gigantona propia para sus centros escolares, "siendo esta un símbolo que les recuerda a sus compañeros nicaragüenses", concluyen desde el Hermanamiento León (Nicaragua) - Zaragoza (Aragón).





