
La estafa de Bankia ha hecho sonar todas las alarmas en el Gobierno del PP. Rajoy se pone lívido cuando oye la palabra rescate, y está dispuesto a lo que sea para evitar que la patria la compre el contubernio masónico que manda en Bruselas.
Por ello, ha encargado a Guindos que estudie la viabilidad de implantar tasas a las manifestaciones callejeras. Una, que pagarían los convocantes, y otra que apoquinarían las personas que asistieran a ellas, según fuentes dignas de toda confianza para los mercados.
"¿No va a cobrar Esperanza a los coches por utilizar sus autovías? ¿No pagan los bares por sacar mesas a la acera? Pues por la misma razón tienen que pagar los pardillos que van a las manifestaciones", argumenta el ideológo del equipo que estudia la medida.
"Lo más difícil que vemos es cómo recaudar esas tasas. Pero tal y como vienen las cosas, nos vamos a encontrar con manifestaciones mañana y tarde todos los días. Y eso es una mina, oiga", ha afirmado otro con la baba por la comisura de los labios.
Según los primeros estudios, una pulsera como las de los parques temáticos identificará a los manifestantes que hayan pagado la cuota. "Además, de esta forma sabríamos exactamente el número de personas que asisten a cada manifestación, evitando que los convocantes inflen las cifras como les da la gana y la prensa se los trague sin contrastarlas", han añadido desde el departamento.
Las tasas podrían tener un incremento para quienes llevasen pancartas, estandartes o banderolas, aunque estos aspectos no están cerrados. Según han señalado, "es un tema delicado este porque los 'chinos', que es donde compran estas telas, se nos van a echar encima al ver que disminuirían sus ventas".
También se está estudiando la posibilidad de vender bonos que sirvan para varias manifestaciones, con un descuento proporcional al número de ellas. Así, el mínimo sería 10 manifestaciones, que llevaría una rebaja de un 10 por ciento, mientras que el lote máximo sería de 50, con un 40 por ciento de descuento.
Decenas de agentes, uniformados y de paisano con brazalete, se encargarían de repartir y cobrar las pulseras entre el personal de las manifestaciones, pìdiendo la documentación a quienes se negasen a pagar para imponerles la correspondiente sanción por 'resistencia a la autoridad', "que es el saco donde cabe todo", ha puntualizado el ideólogo del grupo.
El importe de las tasas no ha sido decidido todavía, aunque se baraja que los precios serían de 2 euros para los adultos y uno para los niños de 5 a 10 años. Hasta los cinco años, gratis. Para los convocantes, el importe oscilaría entre los 100 y los 1.000 euros, según recorrido, horario y fecha. Guindos espera sacar unos tropecientos millones de euros anuales, según las primeras estimaciones.
Fuente: El Ventano




