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El Gobierno del Kurdistán Sur congela la independencia para evitar la guerra

Tras la victoria del “Sí” en el reférendum de autodeterminación del Kurdistán Sur, el Gobierno de Erbil, con tal de evitar la guerra entre ejército iraquí y los Peshmergas, ha declarado que congela los efectos de la consulta para entrar en un proceso de diálogo con el Gobierno de Bagdad
| 25 octubre, 2017 12.10
El Gobierno del Kurdistán Sur congela la independencia para evitar la guerra
Foto: Marine Gen

El 25 de septiembre se celebró el referéndum de autodeterminación de la región autónoma del llamado Kurdistán iraquí. Los resultados de la consulta en la que estaban llamadas 4,5 millones de personas de la región, pero también de las zonas que el Kurdistán Sur se disputa con Irak -anexadas por los y las kurdas desde la Guerra Civil de Irak-, fueron un éxito a nivel de participación. De los 4,5 millones de votantes convocados, 3,4 millones votaron, y el “Sí” obtuvo la victoria con el 92,73% de los votos.

Desde entonces, la situación en las zonas en disputa al sur de Kurdistán y al norte de Irak es convulsa. Los enfrentamientos entre las fuerzas del Gobierno de Bagadad y los Peshmergas -organización de combatientes kurdos que aúna fuerzas regulares y milicias- se han intensificado. Es por este motivo que el 25 de octubre las autoridades kurdas, para desescalar la violencia, han hecho público un comunicado en el que proponen dejar en suspenso los resultados referéndum para entrar en un proceso de negociación con Bagdad.

El Kurdistán autónomo con capital en Erbil es gobernado por el Partido Democrático del Kurdistán de Masud Barzani en coalición con la Unión Patriótica del Kurdistán, el Movimiento Islámico del Kurdistán y el Partido Comunista del Kurdistán.

El comunicado emitido desde el Gobierno del Kurdistán Sur y del que se ha hecho eco la agencia de noticias kurda Rudaw, apunta que dada “la peligrosa situación y la tensión que enfrenta a Irak con el Kurdistán, nos vemos obligados a cumplir con la responsabilidad histórica y a no permitir que la situación conduzca a una mayor guerra y enfrentamiento entre las fuerzas iraquís y los Peshmergas”.

El Gobierno asume que las hostilidades iniciadas el 16 de octubre han causado “daño en ambas partes” y aclara que esta incipiente guerra “no tendrá un ganador”. Es por todo ello que desde Erbil se propone el “cese inmediato de los combates y toda operación militar en la región del Kurdistán” y, buscando una fase de “dialogo abierto entre el Gobierno Regional del Kurdistán y el Gobierno Federal sobre la base de la constitución iraquí”, considera necesario “congelar el resultado del referéndum que se celebró en el Kurdistán iraquí”.

Todo ocurre mientras las injerencias extranjeras siguen afectando a la región. Al despliegue de fuerzas militares en la frontera y la orden de detener los líderes que organizaron el referéndum, llevadas a cabo ambas acciones por Irak -y contrarrestadas ambas por los y las kurdas-, se suman los movimientos militares iranís y el bloqueo económico turco. Mientras tanto, Israel parece ser el único estado de la región al que la situación de inestabilidad y guerra le favorece. Por su parte, tanto Europa como Estados Unidos condenaron la celebración de la consulta, pero ninguna de estas entidades se ha pronunciado sobre la congelación de los efectos del referéndum lanzada por el Gobierno de Erbil.

25 octubre, 2017

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