El gobierno de Castilla y León autoriza el inicio de las excavaciones de la mina de magnesitas en Borobia

El pasado jueves, 8 de enero, el gobierno de Castilla y León publicaba en su boletín oficial -BOCYL- una disposición de su consejería de Fomento y Medio Ambiente, firmada por Manuel López Represa como delegado Territorial de la Junta de Castilla y León en Soria, en la que autoriza a la empresa ‘Magnesitas y Dolomías de Borobia’ a “iniciar la excavación” al considerar “que las modificaciones introducidas no se consideran modificación sustancial del proyecto inicial”.

Una imagen de la mina de Borobia en 2015. Foto: Río Manubles
Foto: Río Manubles
Foto: Río Manubles

El pasado jueves, 8 de enero, el gobierno de Castilla y León publicaba en su boletín oficial -BOCYL- una disposición de su consejería de Fomento y Medio Ambiente, firmada por Manuel López Represa como delegado Territorial de la Junta de Castilla y León en Soria, en la que autoriza a la empresa ‘Magnesitas y Dolomías de Borobia’ a “iniciar la excavación” al considerar “que las modificaciones introducidas no se consideran modificación sustancial del proyecto inicial”.

Aunque la Plataforma en Defensa del Agua y el Suelo lleva más de 10 años denunciando “el atropello que significa este proyecto minero en las afecciones al agua, los ríos, la tierra y la biodiversidad en Soria y en Aragón”, el gobierno de Castilla y León “se ha instalado el pensamiento único, la clase política está habituada al trapicheo con las empresas mineras que se han instalado ilegalmente en toda la zona de León, al igual que hicieron en Borobia en la última etapa de la dictadura franquista con la mina Gandalia, se llevaron  el mineral y como regalo dejaron residuos enterrados, sin que hayan sido investigados por los responsables sanitarios, la carretera quedó destrozada por el paso de camiones, y tuvo que costear el pueblo su arreglo tras el cierre de la mina”, denunciaba Ana Carrera, una de las portavoces de este colectivo.

Sin embargo la disposición publicada autoriza la modificación del denominado plan de labores, que incluye: Iniciar la excavación, como estaba prevista, pero desplazada ligeramente hacia el noreste, ocupando la zona denominada en el proyecto como de protección, aproximándose al vallado perimetral de la explotación. El desvío de cauces, para evitar la entrada de aguas en la zona del proyecto, mediante canales de desvío parciales en el costado norte de la explotación. La realización de cunetas y balsas de decantación. Que las aguas de contacto que llegan a la zona de operaciones sean recogidas en un sector de menor cota del fondo del hueco. Una balsa de bombeo de estructura simple, excavada en la roca del fondo de la cota, para después enviarse a las balsas de decantación que podrán ser utilizadas para el riego de pistas u otras actividades de la explotación. Que la balsa de decantación 'oeste' se excave dentro del hueco proyectado en la zona impermeable del proyecto y la balsa 'este' fuera de la zona proyectada del hueco minero en zona impermeable de pizarras de techo. Que los ‘estériles’ procedentes de la excavación de las balsas se acopien fuera del hueco previsto de la explotación, en las cercanías de las ‘Casas de Arriba’, y también que se realicen movimientos de acondicionamiento y nivelación para oficinas y la planta móvil de machaqueo de mineral. Y por último, el acondicionamiento de los accesos y viales internos y pontones para el paso de los barrancos existentes.

Pese a las alertas medio ambientalistas, el gobierno del PP en Castilla y León, que cuenta con el firme apoyo del PSOE, juntos aprobaron una resolución que refrendaba su “total apoyo al proyecto de inversión y generación de empleo de la mina de Borobia”, continúa pues, empeñado en la puesta en marcha de esta macro mina de magnesitas a cielo abierto, situada junto al nacimiento del río Manubles, y a unos escasos 200 metros de Aragón. Tendría una extensión equivalente a 450 campos de futbol, más de 450 hectáreas, aunque la Evaluación y Estudio de Impacto Ambiental del proyecto en el que se apoyó la concesión fue para una extensión mucho menor.

En Aragón, numerosos colectivos políticos, sociales y ecologistas se han mostrado en reiteradas ocasiones contrarios a esta explotación minera por el contundente deterioro ambiental que supondrá para el acuífero y medio ambiente de las redolados afectadas, tanto en Aragón como en Castilla.

A pesar de esta oposición, a la que se suma la vía institucional, los cinco partidos políticos con representación en las Cortes de Aragón, PP y PSOE -en radical contradicción con lo que apoyan en Castilla-, el PAR -cuyo candidato a la alcaldía de Zaragoza, Xavier de Pedro, como presidente de la CHE adjudica los permisos-, IU y CHA, rechazaron “la apertura de la mina de magnesitas que afectaría ambientalmente a las comarcas aragonesas del Aranda y Comunidad de Calatayut”, en una resolución aprobada unánimemente, y que explicaba que “el proyecto minero a cielo abierto causaría una grave afección a recursos naturales y humanos y tendría serias consecuencias hidrogeológicas, ambientales y socioeconómicas para los municipios aragoneses del entorno de los ríos Manubles, Ribota, Aranda e Isuela, en la cuenca del Xalón”, y solicitaba a la Junta de Castilla y León y al gobierno del Estado español “que paralicen este proyecto de forma definitiva”, el proyecto macrominero, por ahora, sigue avanzando.

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