El Gobierno de Aragón se une a las tractoradas reaccionarias contra la Agenda 2030

La propia DGA establece oficialmente que “la Agenda 2030 es una hoja de ruta hacia un Aragón más social, verde y digital, centrado en las personas, en el territorio” y en el futuro de nuestro país, y que “el modelo actual basado en la sobreexplotación de materiales finitos pone en riesgo todos los logros y avances conseguidos hasta ahora”, sin embargo su vicepresidente más ultraderechista ha participado en las movilizaciones del sector más reaccionario del campo aragonés contrario a los bienintencionados objetivos de este compromiso internacional

El Gobierno de Aragón se une a las tractoradas reaccionarias contra la Agenda 2030
El vicepresidente de la DGA en una tractorada contra la Agenda 2030 | Foto: Gobierno de Aragón

En el juego de poder entre las facciones más ultraderechistas de la coalición PP-Vox-PAR que sustenta a Jorge Azcón como presidente de la DGA ya no se sabe quien chantajea -en su propio lenguaje- a quien, mientras el ejecutivo mantiene sus compromisos internacionales con la Agenda 2030, su vicepresidente, el neofranquista Alejandro Nolasco, participa de las convocatorias del sector más reaccionario del campo aragonés exigiendo, a través de los canales de comunicación oficiales del ejecutivo, el incumplimiento de estos mismos compromisos internacionales.

La Agenda 2030: una bienintencionada declaración de intenciones

En sus documentos oficiales la DGA mantiene su compromiso con la Agenda 2030, que no es más que una declaración de objetivos generalistas de corte liberal clasificados en 17 objetivos y 169 metas, entre ellas, erradicar la pobreza, hambre cero, salud y bienestar, igualdad de género, agua limpia, energía asequible y no contaminante, trabajo decente o consumo responsable.

Pero hasta esta simple, generalista y neoliberal declaración de intenciones es demasiado ‘izquierdista’ para el Gobierno de Aragón, o para parte de él, y su vicepresidente está utilizando los problemas del campo aragonés, y sus legítimas reivindicaciones, para expandir su mensaje ultraderechista e intentar capitalizarlas en su propio beneficio, político y electoral, emulando a partidos ultras de otros países de Europa.

La DGA apoya a los sectores ultras del campo aragonés y olvida al resto

En el mundo rural aragonés, como en el urbano, la sociedad es plural y mantiene unas proporciones izquierda-derecha similares. Es cierto que el sector tradicionalista y más reaccionario del campo aragonés ha cobrado protagonismo en los últimos tiempos, mientras otros sectores, más racionales, transversales o de izquierdas están siendo ocultados por los medios de comunicación de derechas. Lo que, desde la distancia, quizá lleve a pensar que el campo aragonés es de derechas, cayendo en una falacia mediática.

Más preocupante si cabe, es el sectarismo del Gobierno de Aragón, que con su apoyo a los sectores más ultras está ocultando la realidad plural del campo aragonés. Aunque tampoco debería sorprender en exceso, pues la coalición PP-Vox-PAR que sustenta la DGA reproduce este esquema sectario en otros sectores, apoyando a la educación y sanidad privadas en detrimento de la pública, o favoreciendo a las multinacionales contra los intereses de pequeñas y medianas empresas aragonesas. El neoliberalismo aplica sus recetas en todos los sectores bajo el esquema de ‘tierra quemada’.

CHA e IU muestran su apoyo a las movilizaciones y reivindicaciones de los sindicatos agrícolas y ganaderos
Foto: IU Aragón

CHA e IU muestran su apoyo a las movilizaciones y reivindicaciones de los sindicatos agrícolas y ganaderos

IU Aragón reclama además “la protección del modelo social, profesional y familiar”, por su parte, CHA entiende que “el sector agrícola y ganadero aragonés necesita ser escuchado ya en todas sus justas demandas, por parte de todas las instituciones públicas, y ver atendidas, urgentemente, sus reivindicaciones de mejora”.

Joaquín Palacín, presidente de CHA, explica que “hemos estado siempre junto a las demandas del sector, recogidas por las organizaciones sindicales aragonesas, y ahora es el momento de exigir que este sector primario, básico para nuestra economía, sea escuchado y atendido, por parte de los diferentes gobiernos con distintas responsabilidades políticas, en sus justas demandas”. Hay que recordar que tras años de movilizaciones la viabilidad económica de las pequeñas y las medianas explotaciones agrícolas y ganaderas, ha ido empeorando, progresivamente.

Por todo ello, desde CHA apoyan “públicamente, las movilizaciones convocadas por los principales sindicatos del sector en Aragón en distintos días y lugares de este mes de febrero. De hecho, ARAGA, ASAJA, UAGA y UPA, en una línea de trabajo común, han decidido convocar acciones de protesta durante este mes”. “Compartimos desde CHA que a nivel europeo se necesitan cambios normativos en materia ambiental, también en los tratados comerciales y hacer de la reforma de la PAC un elemento destinado a impulsar la agricultura y ganadería familiar, la que, de verdad contribuye a crear y fijar empleo en el medio rural aragonés”.

Igualmente, es necesario, a juicio de CHA “lograr el apoyo del Ministerio de Agricultura para mejorar la aplicación de la Política Agraria Común (PAC). Sin olvidar que el Gobierno de Aragón tiene también que adoptar las decisiones políticas que sean necesarias para poder agilizar los trámites del sector, articulando, de una vez, las necesarias ayudas directas y tomando medidas para impulsar el imprescindible relevo generacional”.

Por su parte, Izquierda Unida Aragón apoya las movilizaciones de las organizaciones agrarias “convocadas por una situación que no es igual para el conjunto del sector agrario sino que la sufren especialmente los que se dedican al modelo social, profesional y familiar que es, el que lleva viviendo una crisis recurrente de muchas décadas, agravada ahora por la escasez de recursos, de agua y por las políticas ultraliberales de los tratados de libre comercio y los procesos especulativos que les expulsan de sus tierras”, ha manifestado su coordinador general y portavoz parlamentario, Álvaro Sanz.

“El proceso permanente de desregulación, de uberización del medio rural, que permite la penetración del capital especulativo en el ámbito de la producción de alimentos está dañando al modelo social, familiar y profesional que es quien da vida a los pueblos y vertebra el territorio”, ha aseverado Sanz para apoyar específicamente este modelo porque “es donde está el futuro y es lo que debemos priorizar en estos momentos de escasez”.

En este sentido, el portavoz de IU ha criticado “al Gobierno de la derecha y la ultraderecha presidido por Jorge Azcón”, al que ha acusado de no estar “preocupado” por estos profesionales. “A este Gobierno se llena la boca para decir que si sobra agua hay que hacer un plan hidrológico nacional o que hacen falta más obras de regulación, en lugar de proteger el modelo social y familiar”, ha denunciado Sanz para recordar que este Gobierno de Aragón quiere derogar la de Ley de Protección y Modernización de la Agricultura social y familiar y del Patrimonio agrario de Aragón, “profundizando en la desregulación, la especulación y la expulsión de miles de agricultores y ganaderos”.

IU llevará la situación del sector primario a las Cortes de Aragón a través de una proposición no de ley “para proponer un modelo de rescate para la agricultura social y familiar, con recursos suficientes para paliar los efectos de la sequía, y abordar la necesidad de garantizar precios justos en los lineales y reforzar los mecanismos de control de la cadena alimentaria”.

Para Sanz, “es imperioso garantizar que no haya especulación en la conformación de los precios”. En su opinión, “el problema no es la Agenda 2030, sino el capitalismo y si no regulamos, tendremos una agricultura sin agricultores, ni agricultoras”.

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