El Gobierno de Aragón ha condenado enérgicamente el asesinato de una mujer en Zaragoza a manos de su marido. El Presidente de Aragón, Javier Lambán, acompañado por varios consejeros de su Gobierno, ha asistido al minuto de silencio convocado en el edificio Pignatelli en señal de repulsa contra este nuevo caso de violencia machista.
La directora del Instituto Aragonés de la Mujer (IAM), Natalia Salvo, ha sido la encargada de leer la declaración institucional en la que se ha manifestado “la más enérgica repulsa y condena” por parte del Gobierno de Aragón de este asesinato así como la solidaridad y apoyo a la familia de la víctima.
En la declaración se ha señalado que “la violencia contra las mujeres es una de las más degradantes violaciones de los Derechos Humanos” y, se ha añadido, “es una injusticia manifiesta que impide que la sociedad avance en el camino de la igualdad y el bienestar común”.
“Todas las formas de violencia contra las mujeres tienen en común su origen en la situación estructural de desigualdad real y subordinación en que se encuentran las mujeres en la sociedad”, ha señalado Natalia Salvo en la lectura de esta declaración.
Por todo ello, ha añadido, “la educación en valores de igualdad y de no discriminación debe ser uno de los pilares fundamentales para fomentar sociedades libres de violencia machista”. A todo ello hay que sumar, ha señalado, “un mayor grado de concienciación social que ofrezca máximas garantías para las mujeres”.
"El fortalecimiento del marco normativo, la coordinación de las instituciones y el reforzamiento de los recursos existentes, son fundamentales para acabar con la violencia machista", ha asegurado Salvo.
Asimismo, ha animado a las mujeres que sufren cualquier tipo de violencia machista para que denuncien su situación, un llamamiento que ha hecho extensivo a todas las personas que conozcan un caso de estas características.
Natalia Salvo ha recordado que el Instituto Aragonés de la Mujer dispone de "instrumentos y recursos para atender a las víctimas de esta lacra social" y ha recordado la existencia del teléfono 900 504 405 al que pueden dirigirse para denunciar su situación, un número disponible las 24 horas del día, gratuito y que no queda grabado en los registros telefónicos.
La declaración institucional ha terminado con las consignas “tolerancia cero al maltrato”, “protección y apoyo absoluto a las víctimas” y “rechazo unánime al maltratador”.




