El Gobierno de Aragón anuncia “una vigilancia permanente” de las motas de Pina y Quinto

Se espera que este martes por la tarde la altura del Ebro descienda unos 70 centímetros en la Ribera Baja y se pueda rebajar ya el nivel de emergencia. Subrayan que además de las personas y los cascos urbanos se ha hecho “todo lo posible para salvaguardar la vida de los animales y se desalojaron 43 granjas aunque 5 quedaron aisladas”.

Foto: Gobierno de Aragón

El consejero de Presidencia, Vicente Guillén, anunció este pasado lunes en Quinto que se va a realizar “una vigilancia permanente” durante las próximas 24 horas de una de las motas de esta localidad a pesar de la evolución favorable del río durante las últimas horas y de otra mota de salvaguarda en Pina que protege el casco urbano después de la rotura de que una exterior se haya roto como se preveía ya por la mañana.

Guillén se acercó este pasado lunes por la tarde a ambas localidades. Primero estuvo en Quinto, porque era una de las zonas críticas por la mañana. “La gran preocupación era la rotura de una mota que podía inundar la parte baja del municipio”, explicó in situ a los medios de comunicación tras reunirse con el alcalde, Jesús Morales, aunque “afortunadamente la situación ha evolucionado favorablemente hasta ahora” y con el trabajo realizado por la DPZ, la Unidad Militar de Emergencias (UME) y todos los efectivos de Protección Civil, la situación está estabilizada y este martes se espera que baje el caudal.

“Por lo tanto en estos momentos tenemos una cierta tranquilidad –señaló Guillén-, lo cual no significa que no vayamos a seguir en alerta. Esta noche va a haber una vigilancia permanente en esta mota para que no haya ninguna sorpresa”. Asimismo explicó que a continuación iba a acudir a Pina porque, como se esperaba ya por la mañana, reventó una mota que defendía el municipio de la riada, aunque en previsión ya se levantó días otra de refuerzo “que pensamos que salvaguardará el casco urbano”, indicó.

“Cuando hemos celebrado la reunión del CECOPI por la mañana todo hacía pensar que esa mota podía reventar, pero reitero, existe otra mota de salvaguarda y no hay ningún tipo de riesgo –declaró Guillén-. En todo caso, como allí tenemos todo el operativo, están haciendo una vigilancia exhaustiva, se acaba de producir otra reunión del CECOPI allí mismo in situ, se ha hecho también un nuevo simulacro como ayer para saber cómo tiene que actuar todo el mundo en la hipótesis de que nos fallase esta segunda mota".

"Reitero, creo que no va a ser así, pero todo el mundo sabe cómo tendríamos que actuar en el caso de que fallase esa mota y se produjese algún tipo de desalojo. Creo que no lo debemos de contemplar, pero estamos perfectamente preparados si eso ocurriese”.

No quiso descartar tajantemente que finalmente sea necesaria alguna evacuación ya que “el comportamiento del río es a veces imprevisible y debemos esperar”, pero insistió en que “está todo preparado, en la peor de las hipótesis todo el mundo sabe qué es lo que tiene que hacer y por lo tanto en estos momentos no hay riesgos para las personas ni en Quinto ni tampoco en Pina”.

Las previsiones con que se cuenta es que este martes hacia las 18.00 horas haya podido bajar el nivel del río en torno a 70 centímetros, con lo cual, explicó el consejero, “tendremos que valorar ya si rebajamos el nivel de emergencia; posiblemente ya estemos en disposición de poder hacerlo”.

Por otra parte, el portavoz del Gobierno de Aragón salió al paso de algunas “controversias suscitadas en redes sociales” y subrayó que “durante toda esta semana no sólo se han salvaguardado ante todo la seguridad de las personas y con ellas los cascos urbanos, lo cual era el objetivo prioritario, sino también la vida de los animales de las explotaciones ganaderas instaladas en la ribera del Ebro”.

Puntualizó que “la responsabilidad es de los dueños de los animales, que son los que tienen la obligación de sacarlos de las granjas donde corran peligro”. Pero precisó que durante esta semana se han desalojado 43 granjas pertenecientes a las OCA (Oficina Comarcal Agroambiental) de Zaragoza, de Quinto, de Alagón y de Borja, y no se han podido desalojar 5 granjas que quedaron aisladas.

Una es una granja de Villafranca con 1.000 cerdos donde era “sencillamente imposible” acceder, recalcó Guillén. Otra es una granja de vacas lecheras en Remolinos, de la que se desalojaron 200 vacas de recría, es decir, pequeñas, y donde se estuvo “permanentemente achicando agua” de la explotación mediante bombas, a través de la empresa SARGA y también la UME.

“El resto de vacas están en buenas condiciones”, aseguró el consejero, y explicó en este sentido que se ordeñaron tanto por la mañana como por la tarde, en una “situación de normalidad”.

Guillén apuntó que en Gallur hay dos granjas aisladas con 2.400 cerdos, si bien matizó que “no corren en estos momentos ningún peligro”. Explicó al respecto que los propios bomberos de la DPZ facilitan el acceso en barca a los propietarios para que puedan alimentar a los animales.

Además, el Servicio de Desarrollo Rural procedió a través de la empresa SARGA a la recogida de los cadáveres de las 200 ovejas que murieron días atrás en el municipio de Codos a consecuencia de la avenida del río Grío, afluente del Xalón, y cuyo pastor también falleció al intentar salvarlas.

“El Gobierno y todo el operativo ha estado trabajando de la manera que honestamente hemos podido en salvaguardar también la vida de los animales”, insistió el consejero.

Las vecinas y vecinos de Gelsa, "un poco más tranquilos" al comprobar que la mota aguanta la crecida del Ebro

Las vecinas y vecinos de la localidad zaragozana de Gelsa se encuentran "un poco más tranquilos" al comprobar que la mota de este municipio está aguantando la crecida extraordinaria del río Ebro. "Estamos bastante bien, dentro del miedo que tenemos", ha dicho la alcaldesa Francisca de la Torre.

En declaraciones a Europa Press, la alcaldesa ha comentado que "la subida del nivel de agua parece que se detiene", por lo que en la localidad están "un poco más tranquilos". El río ha anegado unas 300 hectáreas en Gelsa y "tendría que saltar la mota para regar más", algo que confían que no suceda, dado que el caudal "está de bajada".

Este fin de semana lo han pasado "muy inquietos, arreglando y reforzando por todos los sitios la mota, tratando de tener cerrados los riegos para que no entrara el agua y con el miedo de que nunca sabes lo que puede venir, de que suba el agua y rebase las previsiones que había, porque las motas se pueden romper" como ha ocurrido en otras localidades de la Ribera Baja, ha indicado.

No obstante, la mota de Gelsa "no está pegada al río, está a unos 300 metros del Ebro", por lo que tiene "mucho margen" y, después de la mota, la presencia de la variante impediría que la crecida causara grandes daños en el casco urbano, aunque si el río hubiera rebasado la mota sí que habría afectado a la parte baja de la población. Ahora "ya no esperamos que se rompa, estamos más tranquilos", ha concluido la alcaldesa