El pasado fin de semana, la localidad del Maestrazgo, Allepuz, en la celebración de la VI edición del Festival contra la Despoblación acogió a público procedente de las distintas comarcas de Aragón, además de otras como Barcelona, Lleida, València, Castelló, Alacant o Madrid.
La organización del festival, Asociación Cultural Escurzón de Allepuz, estima un aumento de público respecto a la pasada edición, destacando que unas 1.800 asistieron a lo largo del fin de semana al festival. También destacan el aumento de campistas, "debido a la variedad de procedencias", así como la asistencia del público fijo del festival que repite cada edición. Con todo ello, aseguran la continuidad del evento, confirmando la tendencia que se percibe año tras año de mayor asistencia y mayor calidad como oferta cultural, asentándose cada vez más en el calendario aragonés de festivales.
Desde el viernes por la tarde se celebraron actividades culturales, destacando como novedad un solo de danza contemporánea que sorprendió gratamente al público, al ser una disciplina desconocida hasta el momento en la localidad. También tuvo muy buena acogida el documental “Soñando un Lugar”, de Alfonso Kint, quien junto a Lucía Camón y Greta Kint, pareja e hija, participaron en un breve coloquio tras la proyección. Para finalizar la primera toma de contacto del festival, Old Time Spooks dieron un concierto de gran genuinidad y calidad musical que sorprendió y gustó a partes iguales.

La mesa redonda del sábado recogió propuestas y reflexiones tanto de ponentes como público. Entre ellas, Lola Sancho (El Bierzo) destacó que la relación entre pueblos y ciudades debería ser interdependiente, así como que la respuesta al freno de la despoblación reside en la gestión de los ayuntamientos locales. Fernando Cortel (Mora de Rubielos) habló de “discriminación positiva” en el mundo rural en cuanto al trato fiscal. Laura Domínguez (Cantavieja) compartió su visión sobre la importancia de la educación entre niños, niñas, niñes y jóvenes en relación al arraigo en sus pueblos a través de la formación para el autoempleo, en lugar de seguir favoreciendo la visión de que el éxito y las oportunidades están fuera. Marta Barba (Alcalá) aportó como veterinaria la importancia de la soberanía alimentaria y como madre de dos hijos la importancia de crear guarderías para favorecer la conciliación laboral y familiar.
También sonó sobre la mesa la recurrente reflexión de fomentar la conexión entre pueblos, compartiendo servicios de calidad repartidos y al alcance de todos, o la instalación de servicios como “rural car”, una especie de Bla Bla car del mundo rural. La mesa fue moderada de nuevo por Chema López Juderías. Asistieron los políticos Herminio Sancho (PSOE, diputado en el Congreso), Rafael Samper Miguel (PAR, vicepresidente segundo de la DPT), Tomás Guitarte (Teruel Existe, portavoz en las Cortes de Aragón), quien denunció la "falta de voluntad política a nivel estatal" en materia de despoblación, Alberto Izquierdo (PAR, portavoz en las Cortes) o Roberto Rabaza (PAR, vicepresidente de la comarca Maestrazgo).

El resto del sábado contó con una programación ininterrumpida con mercado artesanal durante todo el día y actuaciones de los Tambores de Teruel, que ofrecieron un pase a mediodía y otro por la tarde. Bengala Teatro&Circo ofreció una actuación para el público infantil y familiar que suscitó grandes risas e ilusión entre las y los más pequeños del festival.
La comida popular albergó a más de 400 personas, entre público, organización, invitados políticos y artistas, generando un ambiente de convivencia en total armonía y disfrute.
Desde las 16.00 se disfrutaron de los conciertos de Ixo Rai! y Paco Medina, Alidè Sans, Chocabeat, Itaca Band, Mallazo y Awakate. Para terminar, DJ Luna Roja dio una sesión desde las 3.00 hasta las 6.00 de la mañana, en la que finalizando todavía quedaban unas 100 personas aguantando la imparable fiesta.
Como resumen general, la organización destaca que "se vivió una intensa jornada de música en directo en la que público y artistas se entregaron en cuerpo y alma, siendo palpable el entusiasmo y compromiso con el festival por ambas partes". Además, "el público destacó de forma general la gran calidad musical de todos los grupos y valoró muy positivamente la variedad, satisfaciendo así a la diversidad del público, tanto en edades como en intereses musicales".

