El encuentro del primer equipo del Fénix comenzó exactamente como lo había planeado el equipo aragonés. "Salimos con una estrategia clara y bien definida, logrando hacer daño en los primeros minutos y aprovechando cada oportunidad para sumar puntos", así lo traslada el club en su crónica. El esfuerzo del Fénix se materializó con dos ensayos durante la primera mitad, lo que le permitió establecer una ventaja temprana y sentir que tenía el control. Sin embargo, sobre el final del primer tiempo, el equipo zaragozano concedió un ensayo que permitió al rival acercarse en el marcador. Aunque aún los aragoneses tenían ventaja, este ensayo dio al CAU Valencia un impulso anímico que sería decisivo en la segunda mitad.
Al iniciar el segundo tiempo, el Fénix quedó acorralado en su zona de 22. Los aragoneses resistían, pero finalmente cedieron otro ensayo. Durante el resto del partido, El Fénix tuvo oportunidades para remontar, pero los errores y las faltas constantes abrieron al rival las puertas hacia el marcador. La dinámica del juego se transformó; donde en la primera mitad los de Zaragoza habían dominado con un sistema claro, en la segunda mitad el juego se volvió más caótico. Parecía que el Fénix había perdido su estructura, entrando en un ritmo de juego que no les favorecía.
A pesar de estos problemas, la escuadra aragonesa logró anotar un ensayo más, lo que les dio una ligera ventaja momentánea. Pero la falta de consistencia en el juego y los errores repetidos permitieron al equipo valenciano recuperar el control y aprovechar su última oportunidad con un golpe de castigo que selló su victoria.
"Comenzamos bien, incluso a pesar del desgaste de un viaje largo. La primera parte fue, sin duda, la mejor versión del Fénix esta temporada. Nos demostró que, cuando jugamos concentrados, ordenados y confiados, podemos superar a cualquier rival", valoran desde el club con optimismo.



