No pudo ser. El Ubu Colina Clinic Aparejadores de Burgos cumplió con su papel de favoritos al ascenso y derrotó a los zaragozanos, que pese a todo dieron una buena imagen durante toda la eliminatoria.
Aparejos hizo su trabajo, juego al desgaste físico en la primera parte, tirar de oficio para anotar las pocas veces que se acercó a la zona de marca visitante, para en la segunda aprovechar el cansancio acumulado por los maños en dos partidos, para rematar el partido, y la eliminatoria.
Aun así, en el primer periodo, los maños demostraron haber hecho los deberes durante la semana. Se apuntaló la melé para disponer de sus balones, se ajustó el trabajo de touche, y sobre todo, se mantuvo el trabajo defensivo, tanto en igualdad como en inferioridad numérica.
En la primera mitad, Burgos solo anoto dos golpes de castigo, consiguiendo el conjunto zaragozano mantener alejado de su campo a los locales, hasta que en el minuto 36, a partir de encadenar varias fases de pick and go al borde de la zona de marca contraria, perdiendo el oval, Diego Argaña, a través de la presión, consigue conectar un pase con Fede Pelozzi, que consiguió el ensayo que transformo Rey, poniendo por delante al equipo dirigido por Molina, Conejos y Molodezki (6/7).
A partir de ahí, Burgos se hizo dueño y señor del partido.
Termina así una temporada histórica para el primer equipo del Fénix, con la sensación del deber cumplido. Toca descansar y empezar a preparar la próxima campaña con el bagaje acumulado en esta.

