Las fuerzas de seguridad israelíes vuelven a ser objeto de crítica por la violencia empleada en muchas de sus acciones efectuadas contra la población palestina. En este caso, una menor de 13 años ha sido tiroteada por el ejército israelí cuando ésta se acercaba a un puesto de control al este de la ciudad cisjordana de Qalqilya.
Al aproximarse a los agentes de seguridad, según el servicio de noticias Ynet, la joven que llevaba un bolso, que al parecer fue el motivo de las sospechas, se dirigió a una zona destinada para el paso de vehículos y allí le obligaron a detenerse disparando al aire. Tras meterse una mano bajo la blusa, los soldados apuntaron a la pierna, según asegura Ynet. A raíz de los hechos, la menor se encuentra ingresada en un hospital de la vecina ciudad israelí de Kfar Saba, en estado leve.
Según la versión ofrecida por el ejército, la adolescente palestina intentó atacar a los soldados con un cuchillo. Los hechos coinciden con un repunte de la violencia en la zona desde el viernes pasado, con una decena de ataques o presuntos ataques en diversas zonas del territorio ocupado de Cisjordania y Jerusalén Este.
Además, se enmarcan dentro de la oleada que se inició en la región en octubre del año pasado, y que ha causado hasta la fecha la muerte de 233 palestinos y un jordano –en su mayoría identificados por las autoridades israelíes como atacantes o presuntos atacantes–. El resto ha perdido la vida en redadas israelíes o manifestaciones. Los ataques palestinos han ocasionado la muerte de 36 israelíes y tres extranjeros.





