En el “Día Internacional Sin Bolsas de Plástico” y con el lema “Bolsas Cero, Residuo Cero”, Amigos de la Tierra de Aragón recuerda que las bolsas de plástico de un solo uso son un claro ejemplo de la 'incultura' de usar y tirar. Las bolsas, diseñadas para durar una media de 15 minutos y realizadas con un plástico muy fino acaban en numerosas ocasiones en el entorno, principalmente en ríos y mares con graves impactos para los ecosistemas y para las personas que viven de los mismos.
A pesar de que en la última legislación estatal de residuos se recogía un calendario de sustitución de bolsas de plástico de un solo uso, el último Real Decreto de medidas urgentes en temas de medio ambiente aprobado en diciembre de 2012 lapidaba este calendario. En el momento actual, la distribución gratuita de las bolsas de un solo uso está en manos de los distribuidores, principalmente de los comercios. Algunas grandes superficies han comenzado a cobrar las bolsas a beneficio propio, mientras que el pequeño comercio, no puede permitirse perder clientes por este motivo.
Amigos de la Tierra de Aragón solicita “la prohibición definitiva de las bolsas o la imposición de una tasa ambiental para las mismas, destinando el dinero recaudado a políticas ambientales de reducción, reutilización y reciclaje de residuos”.
La Isla Basura del Pacífico
Según las últimas estimaciones realizadas por institutos de investigación del Estado francés el 'parche' ocupa 3,4 millones de km cuadrados, el equivalente a siete veces la Península Ibérica. Llamada también 'sopa de plástico' está situada en el remolino oceánico del Pacífico norte, uno de los cinco grandes remolinos oceánicos. La Sopa de plástico, también conocida como Sopa de basura, Sopa tóxica, Gran mancha de basura del Pacífico, Gran zona de basura del Pacífico, y otros nombres similares, es una zona del océano cubierta de desechos marinos en el centro del océano Pacífico Norte, localizada entre las coordenadas 135° a 155°O y 35° a 42°N.
Este basurero oceánico se caracteriza por tener concentraciones excepcionalmente altas de plástico suspendido y otros desechos que han sido atrapados por un vórtice de corrientes oceánicas. A pesar de su tamaño y densidad, el lote de basura oceánico es difícilmente visible mediante fotografías satelitales y no es posible localizarlo con radares.




