
El 17 de abril es el Día Internacional de las Luchas Campesinas, que conmemora la masacre de 19 campesinas y campesinos que se manifestaban por tierra y justicia en Brasil en 1996. Cada año se celebra este día en todo el mundo, en defensa de las campesinas y los campesinos que luchan por sus derechos.
Durante todo el mes de abril de 2014, se viene celebrando en Aragón, un año más, la Semana de Lucha Campesina, una iniciativa en la que agricultores, ganaderos, ecologistas, consumidores, asociaciones y organizaciones sociales informan a la ciudadanía sobre el cultivo de transgénicos, sobre alternativas de consumo, en una clara apuesta por una producción sostenible y ecológica para la sostenibilidad de los recursos y el respeto de productores y consumidores. En el blog del Movimiento por un Aragón sin Transgénicos y hacia la Soberanía Alimentaria (AST) podrás encontrar el programa completo de las actividades y el manifiesto. Además, durante todo el mes, la Biblioteca Frida Kahlo ofrece una selección de libros y revistas sobre Soberanía Alimentaria en el bar vegetariano Birosta (calle Universidad 3 de Zaragoza).
En Aragón "peleamos desde hace más de una década contra la presencia impuesta de cultivos y alimentos transgénicos en nuestros campos y en nuestros platos. Las semillas transgénicas son el máximo exponente del modelo agroindustrial predominante, en el que las grandes empresas se apropian de los bienes comunes para su propio beneficio. Las semillas, la tierra, el agua y la alimentación no son un negocio, deben permanecer en las manos de los campesinos y campesinas para así garantizar un medio rural vivo capaz de proporcionar alimentos sanos a toda la población", denuncian desde AST.
Pese a las dificultades en el contexto del Estado español, la resistencia en Europa a la liberación de plantas transgénicas ha sido, a juicio de AST, "fructífera". "Sólo se permite el cultivo de una variedad de maíz y la mayoría de los países lo han prohibido. En el caso del Estado Español la movilización ciudadana ha conseguido, entre otros logros, parar experimentos al aire libre con plantas transgénicas, poner de manifiesto que la superficie cultivada con maíz modificado genéticamente podría ser mucho menor de lo que publicita la industria y el gobierno, y dar los primeros pasos para la prohibición del cultivo de este maíz en Andalucía", aseveran.
Sin embargo, "todas estas victorias se ven hoy gravemente amenazadas por las negociaciones comerciales entre EEUU y la Unión Europea". "Las normas que regulan la presencia de transgénicos en la UE están en el punto de mira de estas negociaciones. El principio de precaución, el etiquetado de transgénicos o el proceso de autorización de cultivos y alimentos modificados genéticamente son herramientas que, aunque insuficientes, han servido para que los transgénicos no se extiendan sin control por Europa. En las negociaciones del Tratado de Libre Comercio entre EEUU y la UE (también llamado TTIP) ambas potencias están dispuestas a pasar por alto la voluntad y la protección de la ciudadanía para satisfacer las demandas de las grandes empresas agroalimentarias", lamentan.
Por ello, "estamos ante un momento crucial para defender nuestras luchas y exigir una vez más la agricultura y la alimentación que queremos. Reclamamos Soberanía Alimentaria, un modelo de agricultura, ganadería y alimentación libre de transgénicos y respetuoso con las personas y con el medio ambiente".
IU exige al Gobierno que deje de apoyar a las multinacionales del transgénico y apueste por la producción ecológica como motor de la economía y el empleo en el medio rural
Izquierda Unida de Aragón reitera su defensa de la soberanía alimentaria y su apoyo a la agricultura ecológica y respetuosa con el medio ambiente y con las personas que “trabajan la tierra”, en el Día Internacional de la Lucha Campesina, que se conmemora hoy 17 de abril.
“Hoy alzamos la voz, como tantas veces lo hemos hecho, contra el cultivo de transgénicos y denunciamos el sometimiento del Gobierno de Aragón a los intereses de las multinacionales del sector”, señala el portavoz de Agricultura, Ganadería y Medio Ambiente de IU en las Cortes de Aragón, Miguel Aso.
“Nuestra tierra, Aragón, es donde más terreno se destina al cultivo de transgénicos y, en concreto, a la variedad del maíz MON 810, prohibido en siete países europeos (Bélgica, Inglaterra, Bulgaria, Francia, Alemania, Irlanda y Eslovaquia) y sobre los que ninguna autoridad científica puede garantizar qué efectos tiene sobre aspectos fundamentales como los efectos a largo plazo sobre la salud humana y/o animal o los impactos indirectos o diferidos sobre el medio ambiente”, recuerda Aso para reiterar la necesidad de que el Gobierno de Aragón haga un estudio sobre su impacto y prohíba que se siga cultivando.
Aso recuerda que han sido numerosas las iniciativas que el grupo parlamentario IU Aragón ha presentado en el parlamento aragonés contra el uso de transgénicos, así como contra los ensayos que multinacionales como BASF o Monsanto han llevado a cabo en territorio aragonés, como en los municipios de Exeya d´os Caballers, Grañén, Tauste y Zuera.
Para Izquierda Unida, el problema no solo reside en el organismo modificado genéticamente, sino en el uso de pesticidas que su cultivo lleva aparejado y cuyos efectos están siendo estudiados por su impacto en el medio ambiente y en la salud a largo plazo. “Estas investigaciones son realizadas por profesionales independientes, porque ni el Gobierno español ni el aragonés están interesados en conocer los efectos que provocan y sobre los que los informes realizados, como el de Seralini, alertan de graves afecciones en la salud, como la aparición de tumores estrechamente relacionados con el cultivo de transgénicos y el uso de pesticidas”.
El diputado recuerda que su formación política está "totalmente en contra" de los cultivos transgénicos, "como hemos demostrado en todas las instituciones proponiendo y apoyando las iniciativas para que los cultivos transgénicos dejen de tener en Aragón, el Estado español y en la Unión Europea la puerta abierta a su implantación masiva".
Aso denuncia la falta de una política estratégica orientada a potenciar la agricultura ecológica y los productos agroganaderos de calidad. “La inacción del Gobierno PP-PAR en esta materia –continúa- impide el despegue de esta forma productiva beneficiosa para el medio ambiente, para el empleo y para la salud de la ciudadanía. En su lugar, cada vez toman más protagonismo los cultivos transgénicos”.
Por otra parte, Izquierda Unida manifiesta su apoyo a la Semana de Lucha contra los Transgénicos y por la Soberanía Alimentaria que se celebra con actividades programadas durante todo el mes de abril por colectivos como el AST (Movimiento por un Aragón sin Transgénicos y hacia la Soberanía Alimentaria).




