El día en que un símbolo de lucha social, la Marcha a Canal Roya, se encuentra con otro: Jánovas

La Marcha a la Canal Roya ha cruzado su ecuador caminando los 29 kilómetros entre L'Aínsa y Fiscal, la quinta etapa y la más larga de las nueve. Este miércoles hemos estado en tierra de luchas, de llantos, de obligados abandonos de casas y huertas, –que no de la memoria–. Como todos los días, Maribel Martínez y Paco Iturbe nos lo cuentan en el diario de la Marcha.

La Marcha a su paso por el río Ara, barranco de Jánovas | Foto: PDMA

El de este miércoles era un día especial para la columna de la Marcha a la Canal Roya. Sin desmerecer las etapas anteriores, el simbolismo de pasar por Jánovas era algo realmente especial para las marchistas y la defensa del Pirineo.

Por la mañana, antes de iniciar nuestro camino, visitamos el matadero municipal de L'Aínsa, recuperado y en funcionamiento gracias a un acuerdo entre agentes sociales, productores y la Fundación para la Conservación del Quebrantahuesos (FCQ). Un ejemplo de cómo las inversiones sirven para crear puestos de trabajo, fijar población y, con los restos procedentes de los animales sacrificados, alimentar a una de las mayores poblaciones de buitres y quebrantahuesos de toda Europa. Algo que se ha convertido en todo un atractivo para la zona.

Marchistas cruzando el puente de Moscarales, en el barranco de Ferrera | Foto: PDMA

Salimos de L'Aínsa y tras casi ocho kilómetros llegamos al puente de Moscarales, en el barranco de Ferrera, a menos de un kilómetro de Boltaña. Nos cuentan que se cree que su primera construcción es del siglo XI, y aunque ha sufrido restauraciones, su belleza es innegable.

Y tras Boltaña nos adentramos en las hoces del río Ara, un río pirenaico todavía libre. Toda una experiencia recorrerlas serpenteando por el impresionante sendero esculpido en la pared que da paso a Jánovas.

Entrada en Boltaña | Foto: PDMA

Recorrer el estrecho de Jánovas y pasar por su puente nos devuelven a aquellos años en los que se quería inundar este valle para construir un pantano y se expulsó por la fuerza a sus habitantes. Este miércoles hemos estado en tierra de luchas, de llantos, de obligados abandonos de casas y huertas, –que no de la memoria–. Al transitar por este valle es imposible no evocar la "Habanera triste" de la Ronda de Boltaña. Y tras tantos años de luchas, llegaron las primeras y trabajadas victorias, esas que no restañan las heridas, pero te demuestran lo que tú siempre has sabido, que la tierra de tus padres, la tuya, la de tantas generaciones, el lugar en donde estuvo tu casa y tus recuerdos, vuelve a ser de aquellos que nunca debieron irse. Recorrimos sus calles, de casas derruidas, imaginando la tristeza de sus moradores. También hemos vislumbrado el renacer de Jánovas, el futuro que espera a sus habitantes con sus dos casas rehabilitadas.

Un pasado oscuro, pero orgulloso, que contrasta con el futuro luminoso asociado al cercano y maravilloso Parque Nacional de Ordesa ¿Se podría ampliar para acoger también como Parque Nacional a Canal Roya?

Dejamos atrás Jánovas y nos dirigimos a Ligüerre de Ara, uno más de los pequeños pueblos afectados por la fallida construcción del pantano. Con la llegada a Fiscal acabamos la etapa de este miércoles, la quinta ya, cansados pero tremendamente felices.

Un día más cerca para llegar a Canal Roya, un día más cerca para conseguir el compromiso europeo y la protección de Canal Roya.


Todo sobre la Marcha a la Canal Roya en AraInfo. Los detalles y el desglose de las etapas se pueden consultar en la web salvemoscanalroya.org.