El derribo de una fachada en la calle San Jorge de Uesca llega a la Fiscalía

La Plataforma para la Defensa del Patrimonio de Huesca solicita la intervención de la Fiscalía de la Audiencia de Uesca para dirimir posibles responsabilidades en el derribo de la fachada del siglo XV en la calle San Jorge n.º 25. Igualmente, se ha puesto en conocimiento del fiscal jefe la solicitud de labores de mantenimiento “que el Ayuntamiento desatiende en el antiguo Seminario”.

Máquina de demolición | Foto: Lucas Van Oort en unsplash

La Plataforma para la Defensa del Patrimonio de Huesca ha elaborado un extenso y documentado informe que ha sido presentado en la Fiscalía de la Audiencia de Uesca, a fin de que se inicie el procedimiento que corresponda para depurar las posibles responsabilidades en que se haya incurrido con el derribo de la fachada del número 25 de la calle San Jorge -carrera Sant Chorche-, el edificio civil más antiguo de la ciudad.

La documentación presentada hace hincapié en dos extremos fundamentales para valorar el alcance de la pérdida patrimonial. En primer lugar, en el hecho mismo de que el derribo de la fachada no haya sido autorizado en ninguna fase de la aprobación del proyecto de construcción para una vivienda unifamiliar, que ha venido a sustituir al edificio datado en el siglo XV. Por otra parte, la eliminación de la fachada ha imposibilitado el estudio arqueológico que podría haber puesto de relieve la existencia en este antiguo barrio de la judería de una sinagoga, de acuerdo con las investigaciones y estudios del profesor Antonio Naval.

Cabe anotar que el informe técnico de la comisión municipal de Urbanismo de Uesca recuerda al promotor y arquitecto del proyecto, que el inmueble goza de un grado de protección P3, precisamente por el valor arquitectónico de su configuración exterior. Además, la resolución de la Comisión de Patrimonio prescribe una “restauración fidedigna”, no una reconstrucción, aserto que fue confirmado por la directora general de Patrimonio en un tuit dirigido a Apudepa, una de las asociaciones personadas en la Fiscalía, en el que manifestaba expresamente: “Lo puse para que se viera que no había autorizado el derribo de la fachada”.

Asimismo, todos los informes emitidos señalan de modo inequívoco el insoslayable seguimiento arqueológico de los trabajos, máxime cuando el inmueble se encuentra en Zona C de protección de patrimonio arqueológico. Resulta llamativo que la resolución de la dirección general de Patrimonio autorizando el control de la obra fuera dictada por su responsable el día 18 de octubre, una semana después del inicio de la demolición. En esta resolución, además, se prescribe “el análisis de los diferentes momentos constructivos de la fachada”, cuando esta ya había desaparecido y con ella toda la información arqueoconstructiva acumulada a lo largo de los siglos, material científico que hubiera permitido determinar con carácter definitivo si la finca en cuestión albergó la sinagoga.

La denuncia ante la Fiscalía recuerda, finalmente, no solo la exigencia del cumplimiento de la Ley de Patrimonio de Aragón, también convenios internacionales suscritos por el Estado español, como la Declaración de Davos, rubricada en 2019 o las directrices contenidas en el Anteproyecto de Ley de calidad de la Arquitectura y Entorno Construido que promueve el Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana.

Mantenimiento en el Seminario

La Plataforma también ha registrado un escrito en la Fiscalía de la Audiencia de Uesca, solicitando el inicio del procedimiento correspondiente a fin de depurar las posibles responsabilidades por el incumplimiento de la legislación vigente en materia de limpieza y ornato de los edificios protegidos o pendientes de protección en el antiguo Seminario.

Este nuevo informe recuerda que las asociaciones vecinales y patrimonialistas se han dirigido en varias ocasiones al Ayuntamiento de Uesca, infructuosamente siempre, solicitando la clausura de ventanas que abren las naves a la intemperie, permitiendo la entrada de la lluvia y de las aves que terminan colonizando edificios. También se reclama la limpieza y desbroce de los patios, así como una profunda desratización en el conjunto.

Señala la denuncia que es obligación de la propiedad, el propio Ayuntamiento, el mantenimiento y conservación, como indica la vigente legislación al determinar que corresponde a la misma “mantener las adecuadas condiciones de seguridad, salubridad, ornato público y calidad ambiental, cultural y turística, vigilando su estado para evitar el deterioro y la ruina de los inmuebles, así como para su mantenimiento en adecuadas condiciones de ornato y decoro”.

El hecho de que el Seminario de Uesca esté sujeto a medidas cautelares dictadas por el Tribunal de lo Contencioso-Administrativo, no debería justificar el abandono a que se ve sometido el conjunto monumental, refiere el documento. La falta de mantenimiento y limpieza podría abonar una degradación que llegara a dejar sin efecto la posible sentencia estimatoria de la protección solicitada para los edificios que conforman los patios históricos.

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