Finalizando el curso escolar, CGT suspende, tras evaluar, al Gobierno de Aragón por la gestión de la educación aragonesa de este curso, el cual ha transcurrido con un acentuamiento de los problemas que plantea la Escuela Pública en recursos humanos e infraestructuras, y con una parálisis en la resolución de los mismos.
Para la organización sindical, “el problema principal que tiene la escuela pública aragonesa es la falta de financiación por parte de la administración, ya que se destina solo un 3,6% del PIB, cuando la media estatal es del 4,5%, lo cual es normal si pensamos que el Secretario General Técnico desde hace tres años es Manuel Magdaleno, que proviene de la escuela concertada, donde fue Director del Colegio Jesús Mª el Salvador”.
La falta de inversión conlleva la parálisis del departamento en temas como la climatización de los centros educativos o la escasez de docentes en los centros públicos, ya que la reducción del horario lectivo del profesorado se está haciendo sin el aumento correspondiente de docentes, lo que afecta directamente a las atención educativa al alumnado. En este tema en concreto, el del cupo docente, CGT señala al recientemente cesado de la Dirección General de Personal, José María Cabello, como“responsable de haber engañado al profesorado aragonés con el actual acuerdo de mejora de las condiciones docentes firmado por CSIF, y acordado en mesa también por CCOO y UGT, en el cual reduce el horario lectivo en el cuerpo de maestras hasta las 23, pero sin ampliar el cupo correspondiente para que la reducción no afecte a la atención educativa del alumnado”.
Desde CGT se quiere destacar que este curso ha sido el curso en que la comunidad educativa de la escuela pública se ha vuelto a “levantar” contra estos ataques de la administración y contra sus políticas privatizadoras, Movilizaciones canalizadas través de acciones, promovidas por CGT desde sus inicios, que tuvieron en las asambleas abiertas de enero por todo el territorio aragonés un impulso decisivo, y que han posibilitado acciones masivas como las tres jornadas de huelga convocadas por CGT en enero y las de dos de mayo junto al resto de organizaciones sindicales. A las movilizaciones hay que sumar la acción jurídica, que ha permitido frenar, de momento, la concertación del bachillerato.
De cara al curso que viene, desde CGT se mira por un lado con ilusión “porque gran parte del profesorado y de la comunidad educativa aragonesa se ha organizado y levantado contra el desprecio que sufre la escuela pública, eso nos da esperanzas en seguir trabajando para que el curso próximo haya respuesta contundente a los nuevos ataques que se produzcan desde esta consejería”. Y para este sindicato, es seguro que estos ataques se van a seguir produciendo, “el nombramiento como Consejera de Carmen Susín es una buena muestra. Además de su desconocimiento más absoluto del mundo educativo, ya que es ajena a él formativa o laboralmente, tenemos el antecedente de su reciente etapa como Consejera de Bienestar Social y Familia, dónde se mostró poco empática tanto con los problemas de la ciudadanía aragonesa más vulnerable, como con las precarias condiciones laborales de los y las trabajadores que dependía de su consejería, como por ejemplo los del sector de protección y reforma”.
Para CGT el perfil duro de Susín es “una declaración de intenciones, así como la designación de José Luis Ferrando como Director General de Política Educativa, autor de un tweet en el que hacía apología de la violencia de género, o el hecho de que siga sin cesarse al Inspector Jefe de Huesca, Iñaki Polo, a pesar de las numerosas críticas que ha recibido por abuso de autoridad y amedrentar a docentes” o el mantenimiento de Manuel Magdaleno como Secretario General Técnico, figura representativa de la escuela privada/concertada y que estuvo en el equipo de la consejería de Dolores Serrat, con nefasto desenlace para al escuela pública. “Un zorro cuidando el gallinero” sentencian desde la organización sindical.





