El COVID-19 obliga a suspender el Dance del Paloteo de Longares después de 352 años de historia

La situación sanitaria global obliga a suspender esta tradición aragonesa que está declarada Fiesta de Interés Turístico de Aragón y en la que participan cada año 200 danzantes.

La localidad de Longares -Campo de Carinyena- no celebrará este próximo miércoles su Dance del Paloteo, una tradición declarada Fiesta de Interés Turístico de Aragón desde el año 2005, y que en 2018 conmemoró su 350 aniversario por “la actual situación de crisis sanitaria, provocada por el COVID-19”, señalan desde el municipio, y añaden que “por primera vez los alrededor de 200 danzantes que cada año participan en el Paloteo, se tengan que conformar con sentirlo y revivirlo a través de la megafonía municipal y las redes sociales”.

Para que los longarinos y longarinas puedan cumplir con la tradición y “honrar a sus patrones, la iglesia parroquial abrirá sus puertas mañana de seis a siete de la tarde, para que quien lo desee pueda desfilar por delante de la peana con las reliquias de los santos mártires Vicente y Gonzalo. Durante esa hora, a través de la megafonía municipal sonarán los acordes del dance y el sonido de los palos de anteriores ediciones”, explican.

Por su parte, el Ayuntamiento de Longares ha elaborado “un emotivo vídeo con música e imágenes del dance a lo largo de la historia, que distribuirá mañana a sus vecinos y vecinas a través de sus perfiles en redes sociales”.

El alcalde de Longares, Miguel Jaime, señala que “el paloteo es la seña de identidad más viva de Longares, que no sale fuera del municipio a ningún tipo de exhibiciones ni concentraciones de dances, ya que éste no tiene sentido fuera del ámbito de la procesión en la que se desarrolla”. Jaime añade que “mañana los longarinos volverán a vivir el habitual sentimiento de emoción y devoción que provoca el dance, aunque en este ocasión será de una manera muy diferente, con mucha tristeza, así que esperamos volver a poder danzar por nuestras calles el año que viene sin ningún riesgo”.

El origen de este dance data del año 1668, “cuando llegaron a Longares las reliquias de los santos mártires Vicente y Gonzalo, adquiridas en Roma por el eclesiástico Diego Escolano, hijo adoptivo del municipio”, explican desde el consistorio, y añaden que “los vecinos salieron al camino a recibirlas, y en el traslado hacia la iglesia, unos cuantos vecinos se pusieron a danzar espontáneamente como señal de alegría por dicha llegada”.

Desde entonces se viene realizando el dance, el cual ha sufrido algunas variaciones con el paso del tiempo que han servido para fortalecer su desarrollo, como la incorporación de palos, música y uniforme, o la posibilidad de que mujeres y jóvenes puedan participar desde los doce años de edad.

Los danzantes llevan como indumentaria calzado negro, pantalón o falda azul marino, faja roja a la cintura, camisa o camiseta blanca, y el típico cachirulo rojo y negro anudado al cuello. Además, utilizan dos palos de madera de carrasca de unos 50 centímetros de longitud, de color rojo con los extremos en blanco.

Para llevarlo a cabo, se forman grupos de cuatro personas que realizan una serie de movimientos que se repiten continuamente durante una hora aproximada, mientras se avanza por el recorrido de la procesión, de unos 400 metros de longitud, comenzando y terminando en el interior de la Iglesia Parroquial de Nuestra Señora de la Asunción.

El dance del Paloteo, considerado el acto principal de las fiestas patronales de la villa de Longares, que se celebran siempre los ocho primeros días del mes de septiembre, se hubiese repetido el próximo domingo día 8, en honor de la Virgen de la Puerta.

El Dance, los Dances, Paloteao, Palotiau, Paloteo, Paloteado,…, son algunos de los distintos nombres que recibe una de las manifestaciones folclóricas mas genuinas y extendidas de Aragón.

Una de sus características más importantes es su variedad, pues aunque es fácil detectar unos elementos comunes, cada lugar tiene sus propias características, podemos encontrar representaciones teatrales con música y baile propios, o una pastorada y unos dichos alusivos a la actualidad de las gentes del país, personajes como el mayoral y el rabadan, o el demonio y el ángel, casi todos los conjuntos de danzantes ejecutan coreografías corales donde se enfrentan ‘el bien y el mal’, los bailes mantienen grandes similitudes aunque se hagan con palos, bastones, espadas, u otros elementos similares, en algunos casos también se emplean cintas que se entrelazan y se vuelven a destejer, también puede haber elementos mas elaborados como terminar la representación con una torre humana y con el ángel -generalmente un niño o una niña- coronando la torre (aunque por su complejidad no se hace en la mayoría de los lugares.

Así, se confirma que con unos elementos comunes en toda la geografía aragonesa, es característico de estos dances su singularidad local.