El pasado 27 de enero el comité empresa del COA de Zaragoza se reunió con representantes del IASS y de Intress, empresa que lo gestiona, para trasladar los resultados de la comisión evaluadora que ha trabajado durante los últimos meses en el centro.
En esta cita, "el IASS nos trasladó a trabajadores y empresa unas propuestas de compromisos para 2017 cuyo objetivo es retomar el funcionamiento laboral normalizado del centro mientras se lleva a cabo el diseño de un nuevo modelo de acogida", explican desde el comité.
Asimismo, la Administración trasladaba al comité "una serie de compromisos que las y los educadores del COA estamos dispuestos a valorar y participar". Por otro lado, tanto a Intress como a las y los trabajadores de gestión educativa "se nos daba una serie de propuestas a valorar".
Desde el comité recuerdan que "siempre hemos estado dispuestos a negociar y consensuar todos los asuntos laborales que consideramos importantes para el correcto funcionamiento del centro, como las condiciones laborales de los trabajadores, que evidentemente también repercuten en la atención a los menores".
Ante esta invitación, el comité de empresa lanza una propuesta de cinco puntos a negociar con Intress por "el objetivo principal transmitido por la Administración y compartido por las y los trabajadores".
El primero de estos puntos, pide la reincorporación de trabajadores veteranos en las mismas condiciones de contratos que tenían. A juicio del comité, "estos compañeros fueron represaliados por Intress, ya que no justificó ninguna causa técnica para su no continuidad en el centro".
En segundo lugar, reclaman control externo de contratos, altas de seguridad social y nóminas de todos aquellos trabajadores y trabajadoras nuevas o de contratos temporales que han sido contratados por Intress desde su gestión en el COA. Y en caso de comprobarse irregularidades que se subsanen o si se detectan impagos en sus nóminas que se hagan efectivos. A este respecto, el comité recuerda que Inspección de Trabajo todavía debe resolver cinco denuncias aún pendientes.
En el tercer punto, demandan el relevo o renuncia de la actual directora técnica de Intress en el COA. Una demanada que justifican en "la reciente denuncia presentada ante Inspección de Trabajo por trato vejatorio y degradante tanto a trabajadores veteranos como nuevos". "Creemos que este punto es vital para tratar de recuperar la normalización del funcionamiento del centro", asegura el comité de empresa.
Asimismo, requieren "valorar y acordar con la empresa si lo desea la posibilidad de abordar la organización laboral satisfactoria para ambas partes de los trabajadores con reducción de jornada que así lo manifiesten" y una equiparación salarial y de horas de trabajo de las y los educadores nuevos con los veteranos.
Respecto al ofrecimiento de la Administración de acordar una planificación laboral y de turnos anual con Intress, el comité de empresa lo considera "inviable por numerosos motivos".
Entre ellos, recuerda que el 17 de mayo de 2016 Intress se reunió con el comité de empresa y "transmitió su deseo de una nueva implantación de turnos de trabajo. En una posterior reunión se aceptó por ambas partes llevar ese punto de negociación y muchos más propuestos por nosotros al Servicio Aragonés de Mediación y Arbitraje (SAMA)".
La primera reunión de contacto en el SAMA se celebró el 18 de julio. "La sorpresa fue cuando en la segunda reunión, 27 de julio, Intress se negó a negociar cualquier tipo de punto que no fuera la implantación de turnos, algo que les fue comunicado como no procedente por el SAMA en una negociación colectiva", afirman.
"Pese a ello -continúan-, Intress rompió las negociaciones comunicando que a partir de 2017 implantarían los turnos unilateralmente y teniendo conocimiento de ello el director provincial del IASS, Eduardo Traid". Sin embargo, tras el verano, "sorpresivamente" el 19 de septiembre el comité fue citado de nuevo en el SAMA a instancias de Intress para "comunicarnos que con este encuentro se cumplía el plazo legal de tres reuniones necesarias para poder implantar sus turnos y que lo harían a partir de octubre".
No obstante, posteriormente el Gobierno de Aragón comunicó públicamente que Intress no contaba con el permiso de la Administración para estos cambios. "Pero, por si esto no fuera poco, en diciembre Intress comunicó por escrito a los trabajadores, incluso por burofax a los compañeros de baja, de la implantación de turnos en 2017 una vez más sin tener el visto bueno de la Administración", aseveran.
Con esta cronología, el comité de empresa del COA ve "inviable" retomar "cualquier vía de negociación al respecto tras haber sufrido semejantes episodios". "Asimismo -conluyen-, nos extraña que el IASS invite a consensuar una nueva organización laboral para once meses cuando se está diseñando un nuevo modelo de acogida".
Por último, recuerdan que "en todo caso la organización laboral actual debe ceñirse a los actuales servicios mínimos de la huelga en el centro que ya dura más de dos años". A este respecto aclaran, que el comité de empresa "no tiene potestad para negociar el mantenimiento o anulación de dicha huelga, siendo el comité de huelga el órgano interlocutor para ello".





