Tal y como explican desde la Federación de Industria de CCOO Aragón, la empresa alega que las oscilaciones en los pedidos durante el arranque de los proyectos han dado paso a una situación estructural que afectará el último trimestre de 2024 y el año 2025.
El comité de empresa ha cuestionado esta previsión, recordando que “en enero de 2024 los datos eran desfavorables y, en solo un mes, la producción alcanzó niveles que hicieron necesaria la contratación de personal adicional”. Este hecho ha llevado al comité a señalar que las proyecciones de la empresa “son poco confiables y sujetas a posibles variaciones”.
Asimismo, la representación de la plantilla ha solicitado información sobre la “deslocalización de una parte de la producción y la venta de maquinaria de la planta de Tauste a otra planta del grupo en Marruecos”. “La empresa se excusa en que estas medidas son cambios avalados por la multinacional , aunque sin ofrecer explicaciones detalladas”, informan desde la representación sindical.
Como alternativa al ERE, el comité ha solicitado la negociación de un ERTE temporal que implique unos 10 días de ajuste en la actividad de toda la plantilla hasta final de año. “Esta propuesta se sustenta en que la medida sería válida, considerando que en enero de 2024 se presentó una situación similar que fue posteriormente retirada ante el aumento de la carga de trabajo”, aseguran desde el comité.
Pese a esta propuesta “la empresa se ha mantenido firme en sus proyecciones hasta finales de 2025, aunque ha reconocido que podrían surgir alteraciones”, destacan desde el comité, que también ha planteado “la necesidad de definir una proyección de futuro para la planta, así como de disponer de información y documentación complementaria sobre la situación”.

