El arte contemporáneo volvió a salir de los circuitos habituales para encontrarse con el vecindario. El sábado 29 de agosto, el proyecto #estonoesarco puso el punto final a su edición de este año con una jornada desarrollada en el barrio de La Paz de la capital del país, que combinó talleres, exposiciones, creación colectiva y música en directo. La clausura permitió conocer de cerca el trabajo de seis artistas en dos estudios de creación y terminó trasladando la actividad al espacio público, en el Parque de la Paz.
La jornada comenzó por la mañana en el Estudio Mureti, donde se desarrolló un taller de barro y arcilla dirigido por Hisatómika, alias de Isabel Lozano. La propuesta planteó la realización de una escultura colectiva efímera, invitando a las personas participantes a intervenir directamente en el proceso creativo y a compartir un espacio de experimentación alrededor de la cerámica.
El mismo estudio acogió posteriormente la presentación de los trabajos realizados expresamente para esta ocasión por Isabel Lozano y Eladio Mozota, ceramistas y escultores que comparten espacio de trabajo en La Harinera de San José. Ambos desarrollan además un proyecto conjunto bajo el nombre de “Doro he Doro”, centrado en la creación de vajillas de autor y en la elaboración de piezas únicas vinculadas a cada menú.
Para esta clausura, sin embargo, presentaron sus respectivas series individuales. Lozano mostró unos bajorrelieves “recién sacados del horno”, mientras Mozota presentó un particular homenaje al botijo, reinterpretando este objeto tradicional mediante el juego con formas geométricas, pero manteniendo su carácter funcional.
La programación en el Estudio Mureti se completó con la presencia de Alexander Mabry, que instaló tres telas de gran formato en la fachada del estudio. Su práctica artística multidisciplinar utiliza la creación como una forma de narrar la identidad, las emociones y la condición humana. Mabry ha residido durante siete años en Nueva York, una experiencia que forma parte de su trayectoria artística.
De los estudios al Parque de la Paz
Tras las actividades desarrolladas en el Estudio Mureti, el público se trasladó hasta el estudio TallART, espacio de trabajo del artista Jesús Guallar, donde se pudo visitar una exposición protagonizada por el músico y pintor Joan Chic y por el propio Guallar.
TallART se presentó así como otro de los espacios vivos de creación del barrio. Guallar, herrero y escultor, se encuentra inmerso en una etapa de expansión de su trayectoria y había presentado recientemente una muestra en el Museo Orús de Utebo. Su estudio sirvió como segundo punto de encuentro de esta última jornada de #estonoesarco, reforzando la voluntad del proyecto de abrir al público espacios de creación que habitualmente permanecen alejados de los circuitos expositivos convencionales.
La clausura se trasladó finalmente al Parque de la Paz, donde la programación artística dio paso a la música. El dúo formado por Chavi García y Lucio Cruces ofreció una actuación en la que presentó canciones de su disco El Escaparate.
Ambos músicos cuentan con una amplia trayectoria y habían adquirido una presencia creciente en la agenda cultural de Zaragoza. Chavi García, conocido por su voz y hermano del cantante de Los Niños del Brasil, compartió escenario con Lucio Cruces, guitarrista con cuatro décadas de profesión y experiencia en diferentes proyectos y formaciones, entre ellos La Recta Final, Canisio Culeras y Las Berretes, Hablando de Hilario Camacho, Muro&Cruces, Los Bucólicos y Cruces Band.
Mientras sonaba la música, las personas asistentes pudieron participar en otra propuesta de creación colectiva: la realización de un mural. La actividad estaba abierta tanto a participantes individuales como a familias y permitió prolongar la jornada artística en el espacio público, utilizando la música y el propio entorno del parque como fuente de inspiración.
Cinco sábados para acercar el arte a los barrios
La jornada de La Paz puso el cierre a una edición que durante cuatro sábados anteriores había desplegado una programación con más de 30 artistas de diferentes disciplinas y había llevado a cientos de personas hasta distintos estudios de artistas locales.
El planteamiento de #estonoesarco había vuelto a situar los propios espacios de trabajo de las y los artistas como lugares de encuentro y difusión cultural. Frente a la separación habitual entre los espacios de creación y el público, el proyecto había propuesto durante estas semanas entrar directamente en los estudios, conocer las obras en los lugares donde son creadas y favorecer una relación más próxima entre artistas, vecindario y visitantes.
La última jornada profundizó en esa misma idea al combinar la visita a estudios y exposiciones con talleres participativos y actividades desarrolladas en la calle. El resultado fue una programación que no se limitó a mostrar obras terminadas, sino que incorporó también procesos de creación compartida y propuestas abiertas a la participación.
Esta edición de #estonoesarco pudo desarrollarse gracias a la concesión de una ayuda de 4.000 euros de Zaragoza Cultural al propio artista y gestor cultural responsable del proyecto.
El ciclo cerró así una nueva edición manteniendo una premisa que había atravesado toda su programación: “El arte se crea en los estudios, la comunidad en los barrios y los nuevos públicos acercándoles de la manera adecuada al arte contemporáneo”. Una filosofía que, en esta última jornada, se materializó especialmente en La Paz, donde los espacios privados de creación se abrieron al público y terminaron conectando con la vida cultural y comunitaria del barrio.





