Lo que debía ser una jornada de aprendizaje cívico sobre el funcionamiento de la administración municipal se ha convertido este miércoles además en un acto de dignidad y protesta. El alumnado del CEIP Domingo Miral, durante una visita previamente concertada al Ayuntamiento de Zaragoza, ha tomado la palabra en el Salón de Plenos para denunciar “el desamparo institucional” que sufren tres de sus compañeros, desahuciados este martes.
La situación reviste una especial gravedad y carga emocional, ya que dos de los tres menores afectados se encontraban integrados en el grupo de la visita, participando junto a sus compañeros en la actividad escolar apenas 24 horas después de haber perdido su hogar y de haber estado a punto de pernoctar en la calle.
Una protesta desde la infancia
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En el corazón de la institución municipal, los y las estudiantes han desplegado pancartas y han procedido a la lectura de una emotiva carta redactada por ellas mismas. En el texto, los menores han expresado su incomprensión y tristeza ante el hecho de que sus amigos no tengan un lugar donde vivir, solicitando a la alcaldesa Natalia Chueca que “ningún niño del colegio tenga que pasar por esto”.
Tras la lectura, el director del centro y presidente del Consejo Escolar junto con el alumnado y representantes de familias han hecho entrega formal de dos documentos dirigidos a la alcaldía: la carta del propio alumnado y un escrito oficial del Consejo Escolar que cuenta con el respaldo unánime de docentes y familias (AFA). Los responsables municipales presentes se han comprometido a hacer llegar ambos textos a la alcaldesa Chueca de forma inmediata.

15 días no son una solución
La comunidad educativa del CEIP Domingo Miral de Torrero ha querido recalcar que la actual solución —una plaza temporal en el albergue municipal— es “claramente insuficiente” y, lo que es más grave, no fue una respuesta de oficio de las instituciones. El Consejo Escolar denuncia que ni el Gobierno de Aragón ni el Ayuntamiento de Zaragoza “ofrecieron alternativa alguna antes del desahucio”.
Fue la movilización espontánea de los vecinos y vecinas del barrio, que se manifestaron este martes hasta las puertas del Centro Cívico, lo que forzó a los Servicios Sociales a otorgar este recurso de urgencia. “Sin el barrio, estos tres niños hoy estarían en la calle. Es inadmisible que la protección de la infancia dependa de la presión vecinal y no de la responsabilidad de nuestros gobernantes”, han declarado desde el centro.
Exigencias de la comunidad educativa
El escrito entregado en el Ayuntamiento de Zaragoza exige una revisión profunda de los protocolos de actuación en casos de familias con menores. El Consejo Escolar subraya que “es injustificable que tres menores queden sin asistencia habitacional previa a un desahucio conocido por la administración”, asimismo que “la solución debe ser estable y definitiva, no un parche temporal que prolonga la agonía de la familia y afecta gravemente al bienestar y rendimiento escolar de los niños”, y también que “existe un malestar profundo por la falta de coordinación entre el Gobierno de Aragón y el Ayuntamiento de Zaragoza, dejando a los menores en un ‘limbo’ de desprotección”.
La jornada de este miércoles marca un antes y un después en la movilización de esta situación, ante el cual la comunidad educativa del CEIP Domingo Miral y la movilización vecinal de Torrero, aseguran que no dejarán de visibilizar el caso “hasta que sus tres alumnos tengan garantizado el derecho constitucional a una vivienda digna”.

