Ha sido un camino largo, desde que en mayo de 2021 la administración comunicara al Ampa Navales Arcosur que su nuevo curso escolar iría alojado en aulas prefabricadas. Ahora siete meses después de empezar el curso escolar, las niñas y los niños del barrio ya pueden hacer uso de los barracones.
Durante este tiempo, el alumnado ha estado alojado en el CPI Arcosur, sin olvidar que éste es un cole ya de por sí. Ubicado durante este tiempo en una segunda planta (subiendo dos pisos de escaleras 3-4 veces al día), con baños no adaptados a su edad, sin sala de psicomotricidad, con pequeño recreo, sin posibilidad de extraescolares.
“Hoy por fin, pueden tener un poco de independencia al tener su propio espacio, su propio recreo, aunque seguirán precisando la necesidad del uso del comedor y servicio de madrugadores del cole que les acoge”, aseguran desde el Ampa.
Por supuesto que esta inauguración con alfombra roja, cinta cortada por el director y presidenta del Ampa es un hecho de celebración, pero esta asociación no olvida que les queda mucho camino por recorrer y por luchar. No obstante, sí ha sido un ápice de alegría tras la reciente comunicación de que la licitación de su colegio quedaba desierta.
“Un colegio que urge su construcción (ya son más de 130 niños y niñas inscritos), pero en puertas de las nuevas inscripciones para el curso 2022/2023, son más de 170 niños los que figuran en el padrón de este barrio zaragozano”, añaden.
El Ampa Navales Arcosur explica que ya están trabajando en varias cuestiones para que los niños y niñas del Navales tengan los mismos derechos y garantías que el resto de familias que apuestan por una educación pública.
“Además, no pueden dejar la oportunidad de dar las gracias al equipo directivo, al equipo docente y a todas las familias que han logrado este sueño y este pequeño paso en la historia del cole. Juntos lucharán, trabajarán, soñarán y cumplirán sus sueños”, concluyen en un comunicado.




