
El sindicato CGT ha emitido un comunicado donde informa que a lo largo de este jueves, algún centro donde ayer no se pudieron celebrar las pruebas de 3º de Primaria por la huelga de docentes o el boicot de la familias, o por ambas circunstancias, ha recibido una notificación por escrito firmada por M. Magdaleno, director de Política Educativa, obligando a repetir las pruebas este viernes.
"Si se confirma esta noticia que se nos ha hecho llegar desde uno de los centros afectados, CGT la entenderíamos como una actitud intolerante y antidemocrática, que vulnera el derecho a huelga de los y las docentes y el derecho de las familias a ejercer la objeción de conciencia", afirman en el comunicado anunciando que consultarán con sus servicios jurídicos sobre "la legalidad de esta decisión".
"La nota que ha recibido hoy algún centro donde no se pudieron celebrar ayer las pruebas de la LOMCE, firmada por M. Magdaleno, obligando a repetirlas nos parece un sinsentido qué solo busca imponer la cerrazón de esta Consejería por encima de todos y de todo", asevera CGT.
El sindicato entiende que esta "actitud intolerante" vulnera "nuestro derecho como docentes y como padres y madres a oponernos u objetar ante unas pruebas y una Ley que es totalmente injusta e impuesta por la fuerza que da la mayoría absoluta".
"La decisión -continúa el comunicado- demostraría que, a pesar de los datos que dió ayer la Administración, la jornada de huelga convocada por CGT, Marea Verde y estudiantes, sumada al boicot de las familias, fue un éxito".
Pero, a juicio del sindicato, "lo que no tienen ningún sentido y es de un absurdo incomprensible, es que se hagan repetir unas pruebas que no sólo fueron filtradas en una web hace unos días sino que ya se han hecho en todos los centros de Aragón y por tanto todas las familias que se vean obligadas a que sus hijos e hijas las repitan mañana tienen acceso a las preguntas". Por lo tanto "el resultado de la prueba está contaminado y deslegitimado", añade el texto.
Para CGT "la única explicación a este sinsentido que encontramos es que esta Consejería busca dar un puñetazo encima de la mesa para decir que aquí mandan ellos y que ni escuchan ni debaten con nadie".
Por último, CGT afirma estar muy indignada con esta decisión y trasmite el malestar de las familias de los centros afectados que han expresado su intención de no llevar a sus hijos a clase.




