“¿No son acaso nuestros niños y niñas los más importante?”, cuestiona la campaña ‘Parques con salud’, de Ecologistas en Acción, que entiende que “ha hecho reaccionar a la alcaldesa de Zaragoza, Natalia Chueca, que tras afirmar días pasados que ‘todo está en orden en los parques de Zaragoza’, se ha apresurado a anunciar la renovación de siete áreas infantiles”.
En esta nueva acción de propaganda del PP de Chueca en la capital del país, de los 413.223 euros sin IVA presupuestados, aproximadamente 185.041 euros se destinarían a pavimento continuo de caucho, vallado infantil, soleras de hormigón y bordillos. Es decir, casi el 45% del presupuesto se dedica a estas cuatro partidas, mientras que el suministro de juegos representa un 35,47%.
“Una decisión que esperamos busque beneficiar la salud de niños y niñas, tal como viene reclamando Ecologistas en Acción a las administraciones, debería suponer la retirada progresiva de los pavimentos de caucho sintético y su sustitución por materiales más naturales”, subraya la entidad.
A juicio de Ecologistas en Acción Aragón “cuando se diseña un parque infantil hay una serie de consideraciones de tipo técnico y ambiental que deberían ser las que primaran, y siempre con la previa comparación de otras alternativas. Alternativas que, en el caso de su firme, deberían pasar por opciones más saludables y sostenibles como hierba, tierra, arena, madera”.
La infancia zaragozana expuesta a “un cóctel de tóxicos”
En la actualidad más del 75% de los parques infantiles de Zaragoza “presentan pavimentos de caucho sintético reciclado, que por su efecto acumulativo y cóctel de tóxicos (disruptores endocrinos, metales pesados y cancerígenos), afectan al desarrollo neurológico e inmunitario de la infancia. La exposición a estos compuestos se produce por tres vías principales: contacto dérmico, inhalación de compuestos orgánicos volátiles y la ingestión accidental de las pequeñas partículas o 'bolitas de colores' por parte de niñas y niños”, recalcan desde Ecologistas en Acción.

Una normativa europea prevé que para octubre de 2031 todos los parques infantiles estén libres de estos pavimentos tóxicos. “¿Por qué esperar a que llegue esa fecha? ¿Cuánto importa al Ayuntamiento de Zaragoza, que acaba de recibir la designación de Capital Verde europea en 2028, la salud de niños, niñas, padres y madres, algunas gestantes, que todos los días juegan en estos espacios con el consiguiente peligro para su salud? ¿Por qué no ser pioneros en la transformación de sus áreas de juegos?”, se cuestiona la entidad.
Asimismo, señalan que “en consonancia a las demandas de Ecologistas en Acción, el CSIC, investigadoras y pediatras en esta campaña, todos los municipios de Aragón deben potenciar áreas más naturalizadas, con vegetación, sombras que las conviertan en refugios climáticos ante las altas temperaturas, materiales de menor impacto y superficies alternativas que sean compatibles con la seguridad, la accesibilidad y el mantenimiento”.
“Es imprescindible pensar en sus usuarios, preguntarnos para quién han sido diseñadas. ¿Hemos escuchado a las niñas y niños para saber si prefieren superficies de colores y recintos vallados, o espacios donde explorar, descubrir y jugar en contacto con la naturaleza? El color, por sí solo, no garantiza valor de juego ni sostenibilidad”, enfatizan.
Finalmente, por todo ello, exigen “zonas de juego naturales, seguras y sanas. Nuestros niños y niñas son lo más importante”.



