El gigante de la industria aeronáutica europea, EADS AIRBUS, con participación pública de numerosos estados de la UE, pretende realizar una “reconversión” en la que incluirá 5.800 despidos directos en Europa. El impacto de estas medidas en el Estado español alcanzará los 600 despidos directos, y más 4.500 indirectos en empresas subcontratadas auxiliares.
Desde el sindicato CGT explican que “la nueva directiva puesta en marcha, bajo una cuestionable redenominación del grupo EADS, ahora AIRBUS GROUP, supone una restructuración industrial, con una fuerte reconversión laboral y el cierre de plantas. Todo ello favorecido en el Estado español por un 4º Convenio Colectivo que abre todas las puertas y posibilita las medidas propuestas: flexibilidad en la plantilla directa y destrucción de contratos temporales, medidas que ya se están aplicando”.
Así, CGT anuncia una oposición frontal a cualquier medida de destrucción de empleo en una empresa que en los últimos años, ha aumentado la cartera de pedidos y sus beneficios exponencialmente. La última información económica suministrada por la propia empresa EADS resalta un aumento de beneficios del 36% en el tercer trimestre de 2013, dedicándose un reparto del 30-40% de este margen al pago de dividendos a los accionistas. “El anuncio de la restructuración ha supuesto una subida de la acción en bolsa que beneficia a los especuladores del mercado pero no a los trabajadores y sus familias. Se anuncian despidos y las acciones suben”, denuncia CGT.
CGT se opone asimismo, “a la reducción de costes y servicios de la industria aeronáutica, apostando por un futuro basado en la máxima calidad y seguridad de sus productos, garantía para todos los usuarios y operadores”. Por ello, CGT plantea que “no se pueden negociar ni aceptar despidos, cierres de plantas y perder competencias en una empresa con resultados económicos tan positivos”.
Cabe destacar que la Federación Estatal del Metal de la CGT -FESIM- apoya las medidas que desde la Sección Sindical Estatal de CGT en el grupo EADS sean adoptadas en coordinación con los sindicatos europeos afines y las secciones sindicales de CGT en las empresas subcontratadas. Así, CGT-FESIM llama a todos los trabajadores y trabajadoras a “enfrentarse sin ambages a este ataque frontal contra nuestros derechos y nuestro futuro”.




