Luzía Meavilla considera que "la reacción ciudadana ha sido masiva, inmediata y contudente en contra de este tipo de programas, con formatos donde se exhibe como un espectáculo la explotación animal". "Esperamos que la dirección de la cadena de televisión escuche y atienda estas demandas de manera urgente, cancelando definitivamente el programa", ha dicho.
En el manifiesto colgado en change.org afirman: "Muchas asociaciones de protección animal ya han denunciado en varias ocasiones este tipo de programas, alegando que los animales son obligados a llevar una conducta antinatural, realizando trucos que conllevan unos duros entrenamientos e incluso en algunas ocasiones implicando maltrato con el único fin de encandilar y entretener al público. No debemos olvidar que este tipo de programas pueden llegar a confundir a las personas, llevándoles a hacer creer que pueden convertir a los animales en un entretenimiento mediático sin tener en cuenta que la realidad es que se trata de seres vivos que requieren atención y cuidados".
Después de la polémica generada con la emisión del primer programa, que provocó las críticas de organizaciones animalistas y miles de internautas, la segunda edición del programa de Telecinco ha perdido 5 puntos y un millón de espectadores respecto a su estreno, pasando de un 19% y 3.040.000 espectadores a un 14,2% y 1.992.000 espectadores.




