Desde hace una semana Cecilia Alfaro y Juana García de la Federación de Asociaciones Cooperativas de Aprovisionamiento y Producción Agropecuaria de El Salvador (FedeCoopades) recorren el Alto Aragón para compartir su experiencia en liderazgo cooperativo, producción agroecológica y empoderamiento de las mujeres rurales pero también para conocer proyectos de desarrollo local y producción agroalimentaria aragonesa.
Una agenda repleta de intercambio alimentario y cultural
Durante su estancia, han impartido charlas en la Universidad de Zaragoza, en centros educativos de L’Aínsa, Chaca y Samianigo así como en la Feria de Otoño de Biescas. En estas charlas han hablado de su experiencia en innovación rural a través del trabajo que desarrollan desde FedeCoopades que agrupa a 12 cooperativas dedicadas al cultivo de cacao, café y a proyectos de ecoturismo y acuicultura sostenible.
Además de narrar su experiencia, Cecilia y Juanita han recorrido varios proyectos, entre ellos la ganadería familiar Borda Matías de Orós, Mermeladas La Marmita o Casa Fes en L’Aínsa. Este martes 21 visitarán el vivero de empresas agroalimentarias de Adecuara, visita para la que contarán con la guía Elena Abós, gerente de Adecuara y coordinadora de los centros de emprendimiento, que les mostrará el funcionamiento de esta iniciativa de transformación agroalimentaria.

Todavía les quedan tres días de actividad intensa en la que quedan dos citas destacadas abiertas al público. Este martes 21 de octubre participarán en un encuentro entre mujeres cooperativistas junto a las integrantes de la cooperativa Ixambre de Artieda, María Pulido y Natalia Olivares. Tras un paseo por el pueblo para conocer el trabajo de Ixambre, se celebrará una mesa redonda abierta al público a las 17:00 horas en el Ayuntamiento de Artieda, donde se compartirán experiencias sobre cómo las mujeres del medio rural impulsan proyectos colaborativos y sostenibles a ambos lados del Atlántico.
Ya el miércoles 22 de octubre, ofrecerán un encuentro a las 17:00 horas en el Centro de Adultos de Samianigo, donde pondrán en común alimentos de Aragón y de El Salvador en un intercambio cultural y gastronómico que, a pesar de las diferencias de nombres y sabores tiene muchas similitudes, en especial todos los problemas que enfrentan los emprendimientos de agroalimentación.

Los retos del mundo rural son globales
Juanita pertenece a la cooperativa El Jícaro, que combina la producción de tilapia, un pescado local, con un proyecto de ecoturismo rural, mientras que Cecilia participa en una cooperativa cafetalera. Ambas llevan décadas dedicadas a la producción, comercialización y educación para el desarrollo de sus comunidades y conocen bien las dificultades que enfrentan la agricultura y ganadería en su país, que, pese a encontrarse en la otra punta del planeta, son similares a las que asolan al campo aragonés.
A lo largo de estos días, han podido poner en común con los y las productoras aragonesas las dificultades a la hora de encontrar relevo generacional, las trabas burocráticas y también vías para potenciar la comercialización de sus productos, que muchas veces complican más la labor del productor.
“Nos hemos sentido muy acogidas por las compañeras y compañeros de Aragón”, comenta Cecilia Alfaro. “Ver cómo aquí también se lucha por mantener viva la agricultura y el mundo rural nos inspira y nos da esperanza”. Por su parte, Juanita García declara que estas experiencias compartidas “nos hacen más fuertes”. En su opinión como lideresa indígena que lleva años dedicada a fortalecer la voz de las mujeres en el mundo rural “las mujeres del campo, aquí y allá, tenemos mucho que aportar y este tipo de intercambio confirman que nuestros conocimientos pueden servirnos para seguir construyendo en común”, concluye.



