
Numerosas personas acompañaban a las 10.30 horas a Nacho Ferrer a los juzgados de la capital catalana. Ferrer, de origen fragatino, estaba acusado por la policía de actitud agresiva y desacato. A la misma hora en la plaza de España de Fraga una concentración con más de un centenar de habitantes de su localidad natal expresaban su rabia por el trato recibido y su incredulidad hacia la denuncia. Diversas personas llevaban el texto “vergüenza”, para denunciar esta situación. En Uesca cerca de una treintena de personas en acelerada convocatoria del 15M oscense han mostrado igualmente su solidaridad con el joven fragatino.
El joven, testigo junto con otras personas de una detención que estaba teniendo lugar en la capital catalana “de un modo extremadamente violento” fue igualmente retenido y con la violencia, según afirma, “me aplastaron la cara contra el suelo, me sostenían entre varios y me dieron porrazos en las partes menos visibles y no por eso menos dolorosas de mi cuerpo; me pusieron unas esposas y me llevaron a rastras hasta un coche en contra de mi voluntad, a pesar de que me ofrecí a ir caminando." Se le privó de libertad hasta la mañana siguiente, cuando, tras ser denunciado por desconsideración a la autoridad, pudo salir de la comisaría de Les Corts. La policía acusa a Ferrer de haber actuado agresivamente contra ellas, de insultarles, de resistirse y no querer identificarse. “Todo ello es falso. Lo cierto es que lo único que hice fue expresar lo que sentía ante lo sucedido: Vergüenza, siento vergüenza" afirma.
Las concentraciones de ambos municipios altoaragoneses han transcurrido en un completo silencio, no en vano las personas que llevaban a cabo la protesta permanecían amordazas con la palabra “Vergüenza”, el silencio enmudecía igualmente a quienes por allí transitaban preguntándose por lo que estaba ocurriendo.
El 15M de Uesca ha expresado en un comunicado su “profunda preocupación” por la “injustificada detención” en Barcelona del joven. La asamblea de este movimiento considera que el relato de los hechos sufridos, realizado por Ferrer “no puede dejar indiferente a ningún demócrata”, y recuerda otros sucesos, como la expulsión del médico Ángel Borruel del acto del Día de Aragón en Uesca o las agresiones a manifestantes pacíficos que “repetidamente ha denunciado Amnistía Internacional junto a la impunidad de las acciones ilícitas de la policía, como parte de la construcción de eso que se ha llamado “democracia autoritaria” que atemoriza y persigue la discrepancia y la pluralidad, al tiempo que elimina derechos de la ciudadanía”.
Nacho Ferrer, que ha sido juzgado en la mañana de hoy en Barcelona, fue detenido tras mostrar su disconformidad con una detención realizada “de modo extremadamente violento”, por los Mossos de Esquadra y según relata, sufrió golpes y fue arrastrado por el suelo.
El 15M de Uesca considera que “lamentablemente cada vez son más frecuentes los casos que se dan a conocer de abusos, violencia o intimidación, realizados por personas, miembros de cuerpos policiales, que sin embargo deberían dedicarse a proteger la convivencia y los derechos de la ciudadanía”. Y denuncia que “esta deriva autoritaria, que busca amedrentar y evitar el ejercicio de los derechos, coincide con un momento de intensas “agresiones” a las condiciones de vida y los derechos sociales de las personas, por parte de los poderes políticos.
“Proceso de recorte de la democracia”
La citada expulsión del médico Ángel Borruel del acto del Día de Aragón, impidiendo el ejercicio, totalmente respetuoso, de la libertad de expresión que estaba practicando; las agresiones a manifestantes pacíficos que repetidamente ha denunciado Amnistía Internacional junto a la impunidad de las acciones ilícitas de la policía, las numerosas multas y prohibiciones por manifestarse – otro derecho constitucional- que han llevado a numerosas entidades a pedir la dimisión del Delegado del Gobierno en Zaragoza, o medidas legislativas anunciadas, como la reforma del Código Penal, forman parte, para el 15M oscense, de un proceso de “recorte de la democracia”.
“Creemos en una sociedad que pueda convivir en paz, con justicia y libertades; pero para ello es fundamental que quienes tienen poder sean los primeros en respetar y proteger los derechos. No podemos consentir situaciones que destruyen la democracia y la convivencia, prácticas que pretenden generar miedo en la ciudadanía para que no ejerza sus derechos y su libertad, o que pretenden desacreditar al discrepante. Ni debemos aceptar la indefensión que sufren personas acusadas por la policía, cuya ‘presunción de veracidad’, sin necesidad de probar lo que se afirma, abre puertas al abuso” añade el 15M.
Quienes conocen a Nacho -en Uesca ha estado colaborando con la realizadora Irene Bailo en alguna de sus creaciones cinematográficas- no dan crédito a las acusación que habla de actitud agresiva e insultos.




