¿Dónde está esa gestión?

Recientemente el gobierno de coalición defendía su acción de gobierno haciendo una valoración triunfalista de estos dos años de gobierno PP-Cs en base a unos “resultados obtenidos”. El primer teniente de alcalde Ramón Fuertes destacaba el “buen entendimiento y lealtad” con el PP y la alcaldesa Emma Buj enfatizaba la “estabilidad y serenidad” que les había permitido el cumplimiento en un 60% del acuerdo suscrito entre ambas formaciones. La irrupción del coronavirus ha alterado los planes de todos los gobiernos e instituciones, modificando el orden de urgencias y necesidades en el destino de los recursos públicos. Por eso mismo sorprende …

El concejal de la formación municipalista, Zésar Corella.

Recientemente el gobierno de coalición defendía su acción de gobierno haciendo una valoración triunfalista de estos dos años de gobierno PP-Cs en base a unos “resultados obtenidos”. El primer teniente de alcalde Ramón Fuertes destacaba el “buen entendimiento y lealtad” con el PP y la alcaldesa Emma Buj enfatizaba la “estabilidad y serenidad” que les había permitido el cumplimiento en un 60% del acuerdo suscrito entre ambas formaciones.

La irrupción del coronavirus ha alterado los planes de todos los gobiernos e instituciones, modificando el orden de urgencias y necesidades en el destino de los recursos públicos. Por eso mismo sorprende ese discurso: ¿cómo es posible afirmar que en tan solo dos años se ha desarrollado un acuerdo de gobierno al 60% cuando las prioridades han cambiado tanto?

Este discurso choca con la realidad, pues parece poco probable que puedas repartir de manera extraordinaria “ayudas por más de 3 millones de euros” y al mismo tiempo hacer lo que tenías previsto, cuando los presupuestos de 2020 y 2021 han venido condicionados por esas nuevas urgencias sociales y económicas que el ayuntamiento ha tenido que atender.

Poco probable, como decimos, de no ser que el programa y objetivo de este gobierno sea limitarse a repartir subvenciones, con independencia de cuáles sean las circunstancias. Decir que “los hechos son contrastables” demuestran la falta de ambición de la derecha turolense de cara a construir un futuro mejor para nuestra ciudad.

 Del total de gastos presupuestados en 2020 -incluyendo todas las modificaciones- se ejecutó solamente la mitad, y del presupuesto de inversión solamente un tercio. Es decir, gran parte de las obras previstas son arrastradas de una anualidad a otra, siendo central su ejecución ya no solo para la mejora de la ciudad, si no para generar empleo y actividad en tiempos en los que es tan necesario un papel dinamizador de la economía por parte de las instituciones. La inyección económica prevista en 16,5 millones tuvo una ejecución real de 5,3 millones.

Reconocemos que la gravedad del momento requería combinar diferentes tipos de medidas destinadas a sostener la renta de las familias. También somos plenamente conscientes de la escasa capacidad de los ayuntamientos de aplicar medidas en este sentido, por eso hemos venido defendiendo que la mejor manera de contribuir desde la administración local a superar esta crisis económica es licitar obra y otras medidas de incentivo indirecto para sostener el circuito de consumo. Alguna línea de ayudas directas ha sido necesaria igualmente, pero centrarse en la subvención directa sin un seguimiento y valoración de los resultados es otra cosa bien distinta.

Dar dinero a quien no lo necesita es -además de un despilfarro- una política destinada a acelerar la trasferencia económica desde los de abajo hacia los de arriba que resta recursos para atender a quien de verdad lo necesita. Las instituciones públicas tienen la obligación de garantizar justamente lo contrario, pues su cometido es la redistribución de la riqueza.

Es necesario evaluar el resultado de los diferentes programas acometidos de ayudas directas y conocer si estos han generado los resultados esperados, no limitarse a valorarlos positivamente en función del volumen de dinero público repartido.

La superación de una crisis de esta envergadura requiere promover un modelo menos dependiente y más autónomo, y en este sentido el papel del cooperativismo y de los proyectos que proponen nuevas relaciones de producción y distribución es central. Hasta el momento EDUSI s no se lo han tomado en serio.

El gobierno de Emma Buj utiliza la designación de Teruel como capital de la economía social como un medio para salir en más fotografías, como si de inauguraciones de obras se tratase, pero rechazan sistemáticamente propuestas que llevamos a Pleno destinadas a establecer fórmulas de colaboración con las asociaciones y patronal de la economía social y solidaria de cara a su promoción y mayor implantación en la ciudad de Teruel. Seguramente porque como ha reconocido el responsable municipal de empresas, desconocía lo que es este tipo de economía o su potencial.

Con las rebajas fiscales que han promovido benefician a quien más tiene, pues no tienen en cuenta criterios de renta. Afortunadamente la carga fiscal que puede regular un ayuntamiento no es determinante a la hora de configurar el presupuesto, pero les sirve como un enorme acto de propaganda. Igualmente con el “cheque bebé” destinan recursos públicos a familias sin importar que los ingresos en un hogar sean de 6.000 o 60.000 euros.

Es una forma de gestión irresponsable pues ¿de dónde se cree Ramón Fuertes que sale el dinero para entregar en forma de subvención? Pues de los impuestos, efectivamente. De dónde si no.

Y hablando de proyectos gestionados durante esta legislatura omiten nombrar los fracasos en algunas de las obras que han pretendido convertir en insignia de su gobierno. La nueva piscina climatizada seguramente no arranque en lo que resta de mandato. La Cuesta de los Gitanos acumula importantes retrasos. El proyecto de Camino de Capuchinos parado por completo y vamos a por el cuarto intento de sacar adelante el Puente de la Equivocación, teniendo el Parque de la Calle Italia cerrado y sin fecha de recepción.

Y mientras tanto se atreven a impulsar los estudios para un nuevo auditorio, cuando aún está sin equipar e inaugurar el Centro Cultural de San Julián, cuyo proyecto ha sido aprobado recientemente, o no se cuenta con financiación para el cuartel de la policía. Demasiado proyecto atascado.

Las obras y proyectos de integración social contemplados en el EDUSI parece que no despegan y han sido incapaces de alcanzar un acuerdo sobre las infraestructuras y necesidades estratégicas de la ciudad. Emma Buj debería reflexionar sobre el calendario y urgencia de los proyectos pendientes, como ya le hemos reclamado.

Venden gestión pero de eso tampoco.

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