
El software libre, a diferencia del privativo permite su uso, modificación y distribución sin restricciones, y existe la posibilidad de que evolucione, si el desarrollador por alguna razón dejase de mejorarlo alguien podría continuar la obra, si existiese alguna funcionalidad no buena para el usuario (muy raro) un programador o su comunidad de desarrollo la eliminaría, al usarlo se aprecia a simple vista, por poner algunos ejemplos, el no tener que aguantar molestos anuncios, tener que parchear o crackear el programa para que no caduque o funcionede la manera correcta con la consiguiente perdida de tiempo, buscar el programa puede hacerte perder tiempo pues los enlaces a su descarga son retirados, si el sistema operativo no es libre puedes tener que aguantar bloqueos al intentar evitar este que instales ciertos programas y solo permita instalar su software, hay incontables inconvenientes, resumiendo, un programa privativo esta diseñado para el beneficio de su dueño sin importar como consiga ese propósito, y no es inteligente usarlo teniendo como hay opciones libres.
Con los libros privativos ocurre algo distinto dada su naturaleza, por ejemplo, para las escuelas o institutos se crea un libro para que pueda ser usado durante un límite de unos pocos años y cuando pasa ese tiempo se obliga a los alumnos a que compren la siguiente versión supuestamente actualizada de ese libro, como no puede destruirse la versión anterior se margina para impedir su utilización, crean uno prácticamente idéntico como habrá podido observar, con cambios mínimos, fotos y texto cambiado de sitio o dicho con otras palabras y de ésta manera las empresas, librerías, siempre tienen asegurados beneficios, lo lógico y eficiente sería reunir los contenidos libres de la red existentes, dar clase con ellos y en su defecto el profesorado elaborar unos libros libres, con el tiempo siempre se mejorarían, la gente lo haría, a todos convendría, menos a esas empresas, obvio, construirlo a la larga supondría un precio ínfimo, se obtendría seguro un libro mas útil, ligero, sin fotos y rellenos que no sirven, se podría decidir entre imprimirlo entero o por partes para no llevar peso, y además los alumnos podrían corregir las erratas y en sus siguientes versiones se imprimirían corregidos.




