Cada 1 de diciembre se conmemora el Día Mundial de la Lucha contra el Sida, una jornada que recuerda el primer diagnóstico de la enfermedad en 1981 y que, desde entonces, se ha convertido en un símbolo global de memoria, conciencia y acción colectiva. Cuatro décadas después, el estigma y la desinformación siguen presenten y las desigualdades continúan marcando el acceso al diagnóstico, la prevención y el tratamiento.
En Aragón, Salud Pública ha publicado los datos de vigilancia del VIH/sida de 2024, que reflejan un aumento de la incidencia. El año pasado se registraron 107 nuevos diagnósticos, lo que supone 7,9 casos por cada 100.000 habitantes, por encima de los 6,4 de 2023 y los 6,8 de 2022. La detección precoz continúa siendo un reto: el 51,4% de los nuevos casos fueron diagnosticados de forma tardía, algo que condiciona la salud de las personas afectadas y favorece nuevas transmisiones.
A escala estatal, se detectaron 3.340 nuevos casos, con una media de edad de 42 años y un 81% de diagnósticos en varones, según el Ministerio español de Sanidad. La Dirección General de Salud Pública y el Instituto Aragonés de Ciencias de la Salud han iniciado una estrategia con especial foco en la prevención: educación sexual, uso del preservativo y mejora del diagnóstico precoz.
En este contexto, tres entidades comunitarias —Centro Alba, Omsida y Somos LGTB+ Aragón— ponen sobre la mesa sus análisis y exigencias para un Aragón libre de estigma y con garantías reales de derechos.
Centro Alba: “El castigo no protege: la información, sí”
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Para el Centro Alba, espacio comunitario zaragozano, este 1 de diciembre es un recordatorio de la responsabilidad social y colectiva frente al VIH y una llamada “a vivir relaciones humanas libres de los prejuicios que la ignorancia sobre el VIH/sida provoca”. Su manifiesto insiste en la necesidad de educación sexual integral, acceso universal al sistema sanitario y financiación real para las políticas de prevención y promoción de la salud sexual.
“Llevamos años reivindicando una educación sexual integral en nuestras escuelas y un sistema de salud de acceso universal”, señalan desde el espacio comunitario, que reclama prestar atención a los determinantes sociales que influyen en la salud.
El manifiesto sitúa el VIH en un mapa global atravesado por desigualdades, recortes y emergencias humanitarias. Alertan del retroceso en políticas internacionales, especialmente tras la reelección de Donald Trump en EEUU. “El desmantelamiento de los planes de VIH por parte de su administración, junto con los recortes presupuestarios a la ayuda internacional, están minando cualquier esperanza de acabar con la epidemia en el mundo”, alerta Centro Alba para recordar que “durante veinte años, los países ricos han prometido no dejar a nadie atrás”, sin embargo, “en este momento de ola reaccionaria, los países donantes condicionan su financiación a reformas liberales, a la vez que las compañías farmacéuticas imponen precios y patentes que hacen que los tratamientos sean inaccesibles”.
Del mismo modo, Centro Alba advierte de que “en el genocidio de Gaza, si no mueres por las bombas, morirás por el imposible acceso al tratamiento”. Recuerdan que en algunas comunidades de Sudáfrica hasta el 60% de las mujeres vive con VIH, y que en Etiopía las mujeres que necesitan profilaxis tras una violación deben pagarla, algo inaccesible para la mayoría. Todo ello muestra el impacto devastador de la desigualdad en la pandemia: “La desigualdad impulsa pandemias y las pandemias profundizan la desigualdad”.
Pese al panorama, y que “son muchas las tareas pendientes”, reivindican esperanza y acción colectiva y, sobre todo, que “el miedo no nos paralice”. “Seguimos aprendiendo juntas sobre salud, autocuidado y prevención de ITSS y VIH, desde el saber y el disfrute común. Todas las personas podemos ser expertas en la prevención del VIH, usar preservativos y fomentar su uso en nuestras comunidades, lo que nos convierte en agentes activas de salud”.
Así, Centro Alba, invita, en el Día Mundial de la Lucha contra el SIDA, a tener una mirada amplia y global de la situación actual porque “el paisaje es mucho más ancho que el fragmento de horizonte en el que fijamos la vista al caminar”. Y finalizan el manifiesto recordando que “el castigo no protege: la información, sí. No hay salud para todas sin justicia y transformación social”.
Omsida: “Que no te contagien la ignorancia”
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Omsida celebra este lunes en Zaragoza varios actos de sensibilización y memoria con el Parque Bruil, el Centro Joaquín Roncal y la plaza España como escenarios. Recuerdan que el Día Mundial del Sida es una jornada dedicada a honrar a quienes han fallecido, apoyar a las personas que viven con el virus y reforzar la prevención y la educación.
La entidad subraya el valor de mantener viva la conciencia social en torno al VIH, combatir el estigma y fortalecer la red comunitaria que sostiene a las personas afectadas. La conmemoración, destacan, es también un espacio para reivindicar derechos y mejorar la respuesta pública en Aragón, y también despejar dudas y combatir desinformaciones. Por ello, este año su lema es: “Que no te contagien la ignorancia”.
Somos LGTB+ Aragón: “Comunidad, derechos y vida digna”
Bajo el lema “Comunidad, derechos y vida digna”, el colectivo Somos LGTB+ de Aragón reclama situar a las personas con VIH en el centro de las políticas públicas. “Sin comunidad no hay objetivos ONUSIDA 2030”, subrayan. Exigen que el 95-95-95 —diagnóstico, tratamiento y carga viral suprimida— se cumpla en todos territorios sin brechas de edad, identidad u origen.
Entre las prioridades de Somos LGTB+ destacan el acceso universal y la prevención combinada. Para ello, reclaman PrEP (profilaxis preexposición) sin barreras, PEP (profilaxis post-exposición) disponible sin obstáculos, autotest y cribado accesible tanto en Atención Primaria como en entidades comunitarias. Piden campañas basadas en evidencia “en la calle, en los barrios y en la vida cotidiana”.
Calidad de vida y envejecimiento digno. En este sentido, insisten en actualizar los criterios de dependencia y discapacidad sin sesgos, permitir jubilaciones anticipadas justas cuando sea necesario y garantizar cuidados adaptados a las realidades de las personas que viven con VIH.
Estigma cero. Para ello reclaman formación obligatoria en servicios sanitarios, medios sin prejuicios, entornos laborales seguros y plena aplicación del Pacto Social por la No Discriminación e Igualdad de Trato. “Sin erradicar el estigma no habrá justicia ni verdadera salud pública”, subraya Somos LGTB+.
Especialidad de enfermedades infecciosas. Somos LGTB+ exige su aprobación inmediata con calendario público, además de equipos multidisciplinares que integren atención primaria y salud mental.
La entidad lanza un mensaje contundente al Gobierno de Aragón, partidos y administraciones locales: “Queremos hechos, presupuestos y políticas valientes. Queremos una respuesta que ponga a las personas en el centro, no al virus”. “Somos la generación que sobrevivió al miedo, al silencio y al abandono. Hoy, 1 de diciembre, decimos alto y claro: ¡Queremos una vida digna ya!”.
Una llamada común a la responsabilidad pública y social
Las tres organizaciones coinciden en que el VIH no se combate solo con datos o diagnósticos: requiere información veraz, educación sexual integral, acceso universal al sistema sanitario, prevención combinada, una apuesta firme contra el estigma y políticas públicas sostenidas en el tiempo.
En Aragón, el aumento de diagnósticos y la elevada tasa de detección tardía recuerdan que queda mucho por hacer. La comunidad lleva años poniendo el cuerpo, el tiempo y los afectos; ahora, reclaman, toca que las instituciones estén a la altura.


