
El vocalista y bajista de Reincidentes, Fernando Madina, fue detenido el pasado viernes en el aeropuerto de Miami (EEUU), donde hacía escala junto al grupo para trasladarse a Quito (Ecuador) para ofrecer un concierto que tuvo que ser suspendido por este suceso.
Según informaba NAIZ, la oficina de representantes Attraction Management explicó que las autoridades estadounidenses no habían informado a la familia sobre la situación legal en la que se encuentra Madina, por lo que esta se mantiene a la espera de que la Embajada española en Washington pueda obtener datos. Una situación que han calificado de "vergonzosa", ya que no constaba ninguna denuncia contra el cantante de Reincidentes y Madina "no ha hecho nada para estar detenido", han asegurado.
Tras tener conocimiento de lo ocurrido, la familia de Madina presentó una denuncia ante la Policía española y alertó a la Embajada española en Estados Unidos. Esta les transmitió que este lunes se activarán los mecanismos de comunicación con las autoridades estadounidenses para localizar al vocalista de Reincidentes.
A última hora de la tarde del lunes una agencia informó que Fernando Madina, cantante del grupo Reincidentes, se encuentra preso en el Turner Guilford Knight Correctional Center y le han impuesto una fianza de 500 dólares. Por su parte, las autoridades estadounidenses no han informado oficialmente sobre Madina, la única información que ha trascendido ha sido a través de la agencia de noticias.
Denuncia por desaparición
Según un comunicado remitido por Reincidentes, la banda se vió obligada a suspender el concierto que este domingo iba ofrecer en la capital ecuatoriana debido a la desaparición de Madina durante una escala en el aeropuerto de Miami. La nota explica que el grupo llegó el pasado viernes al citado aeropuerto para hacer un vuelo de conexión con Quito y mientras el resto de integrantes de la banda tuvo que subirse al avión, a Madina se le impidió hacerlo "por motivos de seguridad aún por esclarecer".
"Tras numerosos intentos por ponernos en contacto con él, incluso a través de la megafonía del aeropuerto, y transcurridas más de 12 horas sin noticias suyas, nos pusimos en comunicación con las autoridades de inmigración del Estado de Florida, la policía aeroportuaria, la compañía aérea y otras instancias relacionadas", remarca Reincidentes, quien añade que, efectuadas las comprobaciones oportunas, "no constaba ninguna denuncia en curso contra él ni se hallaba detenido".




