Un operativo municipal compuesto por funcionarias de Servicios Sociales, Urbanismo, Policía Local y Bomberos, procedió este pasado viernes “al desalojo preventivo de los residentes de tres edificios en Zamoray 13, Pignatelli 72 y Pignatelli 74”, sin contar con un plan previo de realojo.
“Se trata de desalojos que responden a cuestiones de seguridad y salubridad que deberán resolverse por parte de las respectivas propiedades. Todas estas deficiencias en los inmuebles se detectaron dentro del Plan de Inspección de Edificios de la zona, que se está ejecutando por Urbanismo”, señalan desde el Ayuntamiento de Zaragoza. “Por el momento, de acuerdo a los datos del padrón y a la información que han podido recabar los servicios sociales municipales, las personas afectadas son 22 en total, 8 de ellas menores de edad”.
Zaragoza en Común pide “alternativas de vivienda digna”
Previo al desalojo, el grupo municipal de Zec explicaba que “se desconoce la titularidad de las viviendas, si son propietarios, si están de alquiler, si existen problemas de dependencia o discapacidad, si hay menores e incluso se carece de información de en qué situación económica real se encuentran estas familias”. Zaragoza en Común denunciaba también que durante el año 2024 quedaron sin ejecutar en su totalidad las partidas para actuaciones urgentes, la destinada a medidas de seguridad y actuaciones en edificios catalogados o la de gerencia de Urbanismo dirigida al Plan de Mejoras Zamoray-Pignatelli que suman un millón de euros.
“El gobierno de la ciudad no puede actuar como elefante en cacharrería, con una improvisación total, sin alternativas habitacionales y dejando de un día para otro más de 60 personas en la calle”, alertaba el concejal de Zaragoza en Común, Suso Domínguez. el día antes del desalojo.

