La noticia de un derrumbe producido en un pabellón psiquiátrico pendiente de reforma desde 2003 corrobora las denuncias de los profesionales de Salud Mental, pacientes y entidades sociales sobre la falta de recursos públicos,(por contra, un estudio del IDIS señala un volumen significativo de concursos con entidades privadas para prestación de servicios psiquiátricos -años 2008 a 2014- de más del 20% del total de concursos en Aragón) la gravedad de las listas de espera, las malas prácticas de algunas entidades concertadas y la falta de dirección y control por parte de los responsables de la Consejería.
En Aragón hay muchas infraestructuras sanitarias obsoletas: (como el Hospital de Teruel que aún así, se ha anunciado la rescisión de su obra), y que no se acometen por la escasez de inversiones (en 2014: 38 millones de euros) o por falta de ejecución (entre 2011 y 2013 se ejecutaron 69 de los 91 millones presupuestados).
Pese al triunfalismo con el que hace unos días la Presidenta Rudi se refería al gasto sanitario, el propio Ministerio de Hacienda contradice sus datos señalando a Aragón como la única CCAA que reduce en 2015 su presupuesto para sanidad (se recorta un 1.1%; 17.3 millones en políticas sanitarias). Aragón dedica a sanidad 33.02% de su gasto, por debajo de la media de las CCAA (33.3%).
Desde el inicio del gobierno PP-PAR se han recortado en Sanidad 1.267 millones, según estudio realizado por ATTAC Aragón. Es estrangulamiento presupuestario de la sanidad pública aún es mayor si analizamos a qué manos va a parar el dinero. Parte de este, en Aragón, va directamente hacia el sector privado según un informe de la FADSP (financiación de CCAA 2014). Durante estos años de gobierno PP-PAR, se ha gastado 375 millones de euros en privatizaciones.
Las privatizaciones en Aragón nos cuestan muy caras. La bancarrota del CASAR-MAZ deja una deuda de 20 millones de euros que asumiremos entre todos y a pesar de esto, nos enfrentamos a la anunciada privatización del Hospital de Alcañiz que puede suponer una deuda que hipotecará nuestra sanidad por varias décadas.
El gasto público desciende, pero los aragoneses cada vez gastamos más para financiar la sanidad. El gasto de bolsillo anual por persona en sanidad para Aragón es el más elevado del Estado solo superado por el País Vasco y supone 418.47 euros, sin contar el de farmacia 216 euros en 2014 5 y es que los hogares son los principales perjudicados con los recortes, (España gasta 11 millones menos al día en sanidad) asumiendo un 4,3% más de financiación directa de su salud.
El gobierno está poniendo en práctica una ‘política de tierra quemada acelerando el desmantelamiento y privatización de los servicios sanitarios’ más rentables a grandes empresas y fondos de inversión privados a cambio de unos pagos que multiplican sus costes reales y que suponen un elevado endeudamiento para el sistema sanitario. Esta privatización va acompañada del despido de miles de trabajadores sanitarios (más de 53.000 y en Aragón más de 2.500 según fuentes sindicales) y de la generalización de copagos. Además en Aragón se ofrecen deducciones del IRPF a quienes contraten seguros privados -es decir, menos ingresos vía impuestos para beneficiar a la sanidad privada-.
Es necesario rectificar esta política de recortes, desmantelamiento y privatización de la Sanidad Pública, que la está llevando al desastre, dotarla de financiación suficiente (la sostenibilidad del sistema depende de unos ingresos fiscales adecuados y España ocupaba en 2012 el puesto 19 entre los países de la UE-28 con menor peso de ingresos fiscales sobre el conjunto de la riqueza), de gestión pública, y devolverle su universalidad ya que esta sanidad es la que nos puede garantizar una atención de calidad, un trato más igualitario y a un menor coste.
Carmen Sánchez Bellido, neumóloga, y presidenta de la Asociación para la Defensa de la Sanidad Pública de Aragón.





