Los residuos “han sido, en parte, retirados del cauce y acumulados en montones mezclados con tierra, sin las garantías ambientales necesarias ni una supervisión adecuada por parte de las autoridades competentes”, subrayan desde Ecologistas en Acción. Esta situación genera preocupación sobre la posible extensión de la contaminación a nuevas superficies y el impacto en las capas freáticas. “El correcto manejo de estos desechos debería implicar su depósito en contenedores específicos y su traslado inmediato a instalaciones gestionadas por entidades autorizadas. Sin embargo, se desconoce el destino actual de los residuos”, recalcan.
Así, y dada la serie de “incumplimientos protagonizados por esta industria”, Ecologistas en Acción considera “una grave irresponsabilidad no ejercer un control adecuado sobre su gestión, ya que no se garantiza un tratamiento correcto de los residuos. Estos desechos podrían ser depositados en las instalaciones de la empresa, lo que conllevaría un alto riesgo de contaminación del suelo. Otra posibilidad sería que se incineren en sus hornos, trasladando así los contaminantes al aire, con un impacto directo sobre la salud humana”, enfatizan.
Por estos motivos, han remitido una denuncia al Departamento de Medio Ambiente y Turismo, reclamando al Gobierno de Aragón “que asuma sus competencias en conservación de la biodiversidad”.

El cauce afectado forma parte del espacio protegido de la Red Natura 2000, específicamente de la Zona de Especial Conservación ES2410073 Ríos Cinca y Alcanadre. “El vertido de cianuros representa un grave riesgo para la biodiversidad de la zona, dada su alta toxicidad para cualquier forma de vida. Además, como responsable del control industrial y de residuos, el Gobierno de Aragón debería supervisar adecuadamente el destino final y la correcta gestión de los desechos industriales vertidos al río Cinca”, recalcan desde Ecologistas en Acción.
Asimismo, conminan a la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE) “para que investigue el origen de la sustancia negra observada en el vertido denunciado en octubre”. “Aunque en las últimas visitas realizadas se detecta en menor cantidad, se trata de un vertido no autorizado, ya que ninguna de las sustancias incluidas en la autorización de vertido —amonio, cianuros y nitratos— presenta color negro ni corresponde al tipo de lodos detectados”, relatan.
Finalmente, Ecologistas en Acción solicita a la CHE y a la DGA “que inste a la empresa a reducir al máximo las emisiones de cianuros, pues existen tecnologías que lo hacen posible”, y vuelven a reclamar “los resultados de las analíticas realizadas a los lodos acumulados en las orillas y su nivel de toxicidad”.

