La Fundación Franz Weber (FFW) ha denunciado este miércoles que el Ayuntamiento de Zaragoza, en manos del Partido Popular con el imprescindible soporte de Vox, ha incrementado la ayuda directa a una escuela taurina un 100%, pasando de la propuesta de 2024 con 20.000 euros originales a los 40.000 actuales, tal y como ya relató AraInfo cuando Zaragoza en Común denunció el carácter de dicha modificación de crédito. En aquel momento, la portavoz de la formación explicó que el aumentó de esta partida suponía "cuatro veces más de lo que destina el Ayuntamiento de Zaragoza a actividades deportivas extraescolares mediante subvenciones para las Ampas".
La fundación naturalista, en la nota remitida a AraInfo, censura "un aumento en las subvenciones taurinas, cuyo resultado es fomentar el funcionamiento y sostener de forma artificial las infraestructuras de este tipo en la ciudad". Y apunta que "en los dos últimos años los territorios con presencia de la ultraderecha en sus Gobiernos han multiplicado las ayudas a la tauromaquia". Así, el País Valencià destinó varios cientos de miles de euros a una fundación que organiza novilladas, mientras que Castilla y León financia premios relacionados con esta actividad y el propio Gobierno de Aragón aumentó los subsidios a estas "escuelas" de tauromaquia.
El caso de la capital aragonesa resulta aún más sangrante ante el brutal recorte de las políticas de juventud. Cuando se realizó esta modificación de crédito aún no se conocían los planes municipales de cerrar siete Zonas Jóvenes de los barrios de la ciudad, lo que resulta toda una declaración de intenciones. De esta forma se transparenta lo que entiende como prioridad el gobierno municipal de Natalia Chueca para la población infantil y juvenil. Además, se da la circunstancia de que la Asociación Cultural ‘Mar de nubes’ tiene su sede fuera de Zaragoza, en concreto su base de operaciones es el municipio de Villamayor de Galligo.
Una pseudoenseñanza bajo la lupa de Naciones Unidas
FFW señala que los menores, con tan solo 14 años, pueden participar en las llamadas "clases prácticas", donde ejercen "la tortura de bóvidos de corta edad integrándolos ya en un circuito donde se justifica el maltrato animal con un presunto interés tradicional o cultural".
Para la fundación resulta preocupante el uso que "parecen hacer las administraciones de los recursos públicos, promoviendo que chavales puedan maltratar animales y exponerse a riesgos de carácter médico-sanitario para perpetuar una actividad que recibe un importante rechazo de la ciudadanía".
"Además, como formación no reglada tampoco ofrece una salida profesional real ni digna, sabiendo que existen numerosos ciclos formativos homologados en diferentes ramas que ofrecerían un empleo digno, no el de matar novillos o toros en plazas", añaden
Aprender a normalizar la violencia hacia los animales
En estas convocatorias los y las menores que participan "pueden crear y ver las heridas provocadas sobre el bóvido, comportamientos y gestos asociados a un evidente sufrimiento y la muerte violenta de los mismos", denuncian desde FFW.
Además, concluyen que la participación "va acompañada de comentarios que refuerzan de forma positiva todo lo que se produce en la plaza y que personas menores de edad pueden asumir como normal y positivo, contribuyendo a la banalización de la violencia contra animales".

