Denuncian “la violencia en los medios de comunicación” contra la población trans

Federación Plataforma Trans, No Binaries y las asociaciones de familias de personas trans Euforia, Arelas y Naizen, exigen que se cumplan las recomendaciones del Consejo de Derechos Humanos de la ONU “en cuanto al tratamiento de las noticias que incumben a las personas trans por los medios de comunicación”, y recuerdan “la obligación de cumplir los códigos deontológicos”.

trans plataforma
Concentracion en Madrid, el pasado 4 de julio, para exigir el trámite de la Ley trans estatal.

Hasta mil trescientas cincuenta y cuatro adhesiones de organizaciones sociales, LGTBI y feministas, madres, padres y familiares de personas trans, aliadas y activistas, y profesionales, se unen al documento que insta también a las instituciones competentes a que “hagan cumplir y respetar la legislación vigente, que tomen medidas, ejerciendo una especial protección de la infancia y juventud, contra el auge de la violencia y de los discursos de odio sobre la población trans, que están deteriorando la calidad democrática de nuestra sociedad violentándoles impunemente”.

Mar Cambrollé, histórica activista y presidenta de Federación Plataforma Trans recuerda que “el Estado tiene una deuda histórica con las personas trans, que fueron perseguidas por la ley de peligrosidad social que no se derogó hasta 1995, siendo especialmente incisiva con las mujeres trans. A pesar de que somos un colectivo que ha aportado su lucha a la democratización del país, siempre en las calles cuando se reclamaban libertades y mejoras sociales, aún no hemos visto ninguna política específica que compense la marginación y la violencia recibida. Y vemos como se retrasa una y otra vez la aprobación de una Ley Trans. Eso también es violencia”.

El manifiesto relata cómo esos ataques se convierten en ocasiones en personales, señalando y agrediendo a personas concretas, siendo otras veces generales contra todo el colectivo o enfocándose en las familias. “No debemos olvidar que estos ataques han llevado recientemente a personas como la cómica televisiva Elsa Ruiz a retirarse de la esfera pública y de las redes sociales, debido al deterioro de su salud como consecuencia de la violencia recibida en redes sociales y medios de comunicación”, recuerdan las entidades.

Por su parte, Darco Decimavilla de No Binaries, destaca que “a pesar del reconocimiento de las personas no binarias por los organismos internacionales de derechos humanos, nuestro Estado no tiene una fórmula jurídica de reconocimiento, por lo que esta situación agrava los problemas de violencia que sufrimos”.

En el mismo sentido las entidades firmantes aseguran que “lamentablemente los discursos de odio están permeando en la sociedad, muchas veces amparados y multiplicados por el altavoz de los medios de comunicación convencionales y digitales, afectando a las vidas de personas concretas, de carne y hueso, con emociones y sentimientos, que ven cuestionadas y expuestas a discursos violentos sus experiencias vitales, familiares o profesionales. También se busca poner en jaque el derecho a la atención sanitaria, cuestionando a profesionales de la medicina o a servicios sanitarios que realizan una atención trans positiva”.

“Recientemente un medio exponía a un menor trans en un periódico, sin respetar su identidad, sin recoger ni conocer su opinión, publicando datos médicos y de su privacidad, al mismo tiempo que se mentía y se difundían datos falsos sobre tratamientos y cirugías, cuestionando el derecho a la salud de las personas trans. Por ello hemos hecho una reclamación ante la Fape, no podemos permitir que esto siga ocurriendo” declara Natalia Aventín presidenta de Euforia Familias Trans Aliadas.

Las representantes de Arelas y Naizen, Cristina Palacios y Bea Server comentan cómo “ese discurso está calando en entornos como el sanitario, donde no hay muchos profesionales que conozcan el tema y los prejuicios se traducen en sufrimiento para personas muy jóvenes que necesitan una atención respetuosa y sus tiempos no les permiten enfrentarse a interminables procesos de reclamaciones”.

Por todo ello, las personas y entidades firmantes manifiestan “un rotundo rechazo a la banalización de la violencia que se está ejerciendo desde los medios de comunicación, que no reconocen los derechos de las personas trans como Derechos Humanos, instándoles a hacerse eco de las opiniones de las personas trans en la prensa, la televisión y la radio, a presentar a las personas trans y los problemas relacionados con sus derechos de manera objetiva, equilibrada y no discriminatoria, a abstenerse de difundir estereotipos negativos y nocivos sobre las personas trans, a referirse a las personas utilizando las palabras, los pronombres, el género y los nombres con los que se identifiquen, a abstenerse de mencionar o revelar la condición trans de una persona sin su consentimiento y a formar a sus periodistas en el respeto a las personas trans. Recomendaciones hechas por la ONU”, concluyen.

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