CHA denuncia “la grave situación” que atraviesan los servicios de ginecología y obstetricia en los hospitales de Alcañiz y Teruel, una realidad que evidencia “el progresivo deterioro de la sanidad pública” en las comarcas del sur de Aragón y que afecta directamente a la atención que reciben miles de mujeres.
El portavoz de CHA en las comarcas del sur, Javier Carbó, advierte que “la suma de los problemas existentes en Alcañiz y Teruel sitúa a todas las comarcas del sur de Aragón en una situación inadmisible, donde las mujeres no pueden tener garantizada una atención sanitaria pública digna, cercana y de calidad en aspectos tan sensibles como la salud ginecológica, el embarazo o el parto”.
“En el Hospital de Alcañiz, según la información disponible, de las siete plazas estructurales previstas para el servicio de ginecología y obstetricia únicamente se encuentran cubiertas cuatro y media. Esta insuficiente dotación de personal está comprometiendo seriamente la organización de las guardias médicas y la seguridad asistencial necesaria para garantizar la atención a los nacimientos”, recalcan desde CHA.
Privatizar: “Un parche coyuntural, por la incapacidad de la DGA, que no resuelve el problema”
Por todo ello y ante el riesgo “de que pudiera producirse un cierre temporal del paritorio, el Servicio Aragonés de Salud ha tenido que recurrir a la contratación de profesionales procedentes de la sanidad privada para cubrir las necesidades asistenciales”, denuncia la formación aragonesista.
Para CHA “esta medida supone un parche coyuntural que no resuelve el problema de fondo: la incapacidad del Gobierno de Aragón para captar y consolidar profesionales en los centros sanitarios periféricos y rurales”.
A todo ello se suma la realidad que vive el Hospital de Teruel “donde en los últimos meses se ha tenido conocimiento de la continuidad de la externalización de servicios sanitarios en especialidades como urología, ginecología y anestesia”, subrayan desde CHA.
“Las coberturas se estarían realizando mediante profesionales procedentes de la empresa privada Ribera Salud, con retribuciones que alcanzarían aproximadamente los 1.750 euros por guardia en días laborables y hasta 2.350 euros en días festivos”, destacan desde CHA.
“Resulta incomprensible que el Gobierno de Aragón destine recursos crecientes a la contratación externa mientras la sanidad pública continúa teniendo enormes dificultades para retener y atraer profesionales propios. Si las condiciones laborales y retributivas fueran adecuadas, probablemente no estaríamos asistiendo a esta situación de dependencia de empresas privadas para sostener servicios esenciales”, enfatiza Carbó.
Finalmente, y ante esta situación, la formación aragonesista ha registrado iniciativas parlamentarias en las Cortes de Aragón a través de Isabel Lasobras, portavoz adjunta de CHA, con el objetivo de que “el Gobierno de Aragón dé explicaciones sobre la situación actual de ambos hospitales y detalle las medidas que piensa adoptar para garantizar una atención sanitaria pública de calidad en el territorio”.





