
Según informa la web Ensentidocontrario, la mujer fue sacada a la fuerza de la discoteca de manera desproporcionada por miembros de seguridad de la misma tras una discusión con una de las camareras y, ya en la calle, fue golpeada e insultada por éstos y por otro grupo de personas, que se ensañaron con ella haciendo alusión a su identidad de género, mientras le propinaban golpes y patadas.
Los hechos, que ya han sido objeto de denuncia por parte de la activista, se encuentran ahora al dictamen de la justicia y a la espera de juicio. Desde SOMOS, Magenta y la Asociación de Transexuales de Andalucía (ATA), condenan estas agresiones que suponen un claro caso más de LGTBfobia en Zaragoza.
Estos colectivos concluyen diciendo que "debemos poner fin a la violencia por motivos de género y orientación sexual. Ante casos de LGTBfobia, ninguna agresión sin respuesta".



