Los vecinos de la calle Nuestra Señora del Agua, del barrio zaragozano de San José, denuncian que permanecen sin agua corriente desde el pasado lunes, con un breve respiro el miércoles, cuando el suministro volvió solo unas horas para cortarse de nuevo el jueves. Las familias califican esta situación de “abandono institucional” y reclaman al Ayuntamiento explicaciones inmediatas.
Las asociaciones del barrio recuerdan que esta avería, que se produjo con la rotura de una tubería en la cercana calle de Lapuyade, es solo “la punta del iceberg” de años de abandono: calles sin limpiar, servicios municipales que fallan y una atención que consideran claramente insuficiente. Muchos residentes señalan directamente a la alcaldía de Natalia Chueca, acusándola de ignorar sistemáticamente las necesidades de los barrios trabajadores mientras otras zonas reciben mantenimiento constante y recursos inmediatos.
La indignación ha crecido al conocerse que, mientras el barrio sigue sin agua y en proceso de degradación, el Ayuntamiento dedica tiempo y dinero público a actos considerados ajenos a los problemas cotidianos del tejido vecinal, como el reciente concierto del padre Guillerme que costó 50.000 euros al erario público. Las familias afectadas sostienen que estos gastos reflejan unas prioridades municipales desconectadas de la realidad y exigen que los recursos se centren de una vez en garantizar servicios básicos y dignidad para los barrios obreros.




