
Estas personas se encontraban en el tejado de la Antigua Cárcel de Torrero, donde se encuentra el CSO Kike Mur, el día del desalojo en enero de 2011, y están acusadas de usurpación de, cuyo denunciante es el Ayuntamiento de Zaragoza y el cual pide más de 20.000 euros de pena-multa, es decir, una pena de prisión que podrían evitar si pagan esa cantidad. Además hay que recordar a una persona más, vecino del barrio, detenido en la misma mañana del desalojo que se enfrenta a una pena de seis meses de prisión.
Las protestas y denuncias por parte de la Asamblea de Okupas de Zaragoza, las asociaciones vecinales del barrio y los colectivos sociales de la ciudad ante la violencia aplicada por las fuerzas de seguridad no se hicieron esperar. Tres días más tarde el CSO Kike Mur fue reokupado y desde aquel día el tejido social en torno al centro okupado ha ido creciendo y madurando de tal forma que a día de hoy es dificil entender el barrio si en este espacio referente ya de la actividad política y cultural.
Durante los últimos días muchos han sido los apoyos y muestras de solidaridad que el tejido social aragonés ha mostrado con las personas que van a ser juzgadas y con el Centro Social Okupado Kike Mur. El comunicado emitido por CGT Aragón es muy claro: "La criminalización que llevan a cabo las instituciones a los espacios que desean mantenerse ajenos al sistema no es nuevo. No podemos esperar otra cosas que represión y acoso. La estrategia es debilitar las iniciativas de recuperar el tejido social y vecinal de un modo autogestionado, horizontal y sin dependencias del poder, salvando espacios públicos deteriorados, abandonados a su suerte como es el caso de la antigua cárcel de Torrero. La única respuesta que nos queda, como siempre, el apoyo mutuo".



