El nombramiento del juez sustituto Raúl López completa la estructura del Departamento que dirige el ultraderechista Nolasco y coloca al frente de una de las áreas más controvertidas del nuevo ejecutivo PP-Vox a un profesor universitario, doctor en Derecho y juez sustituto, con el encargo de “revisar normas y reducir trámites administrativos”, como eufemismo de implementar la ‘ley del más fuerte’ y reforzar el expolio del capitalismo extractivista español en territorio aragonés.
Así pues, el Gobierno de Aragón liderado por Jorge Azcón ya ha designado a la persona que dirigirá esta nueva Dirección General de Desregulación (y los pasos perdidos). El elegido, Raúl López Martínez, asume la responsabilidad de desarrollar una de las principales apuestas políticas impulsadas por el vicepresidente primero y consejero de Desregulación, Bienestar Social y Familia, Alejandro Nolasco.
La creación de esta dirección general fue una de las novedades más destacadas de la remodelación del Gobierno de Aragón acordada por PP y Vox tras las elecciones aragonesas del 8F, y el fracaso de los objetivos electorales del PP de Azcón. El departamento encabezado por Nolasco recibió competencias específicas para revisar la estructura administrativa de la DGA, estudiar su normativa y proponer “medidas orientadas a reducir cargas burocráticas, eliminar duplicidades y simplificar procedimientos administrativos”, es decir, Azcón da carta blanca al ultra Nolasco para recortar y meter la tijera en cuantos servicios sociales estime oportuno para saciar su xenófoba “prioridad nacional”.
La desregulación y la “prioridad nacional” se ha convertido en los ejes políticos que Vox pretende desarrollar durante la legislatura, y ambos han sido asumidos gustosamente por el PP de Azcón.
El juez López tendrá que ir explicando a la ciudadanía aragonesa los pasos que va dando para desregularizar el sistema legal aragonés y las consecuencias que ello tenga para las personas que habitan el pequeño país aragonés.





