La comisión extraordinaria de Hacienda del Ayuntamiento de Zaragoza aprobó este miércoles, con los votos de las derechas (PP, Cs y Vox), la modificación de las ordenanzas fiscales para 2022, que se tendrán que votar en pleno municipal.
El grupo municipal de Zaragoza en Común votó en contra de las ordenanzas fiscales, aprobadas por el Gobierno PP-Cs con el apoyo de Vox, por estar hechas “a la carta de dos grandes multinacionales y no tener en cuenta a las pequeñas y medianas empresas del territorio”.
Estas ordenanzas de la derecha “han sido diseñadas para beneficiar al hospital privado Quirón y a Dickinson, dos grandes empresas que tendrán enormes beneficios fiscales durante cinco años”, ha denunciado el concejal Alberto Cubero.
Además, la formación ha criticado que PP-Cs y su socio, el ultraderechista Vox, hayan votado en contra de la propuesta de Zaragoza en Común consistente en extender los beneficios fiscales a las pequeñas y medianas empresas.
Las declaraciones de Cubero se han producido tras la oferta del edil a la consejera de Hacienda, María Navarro, para apoyar las ordenanzas fiscales a cambio de incluir que la bonificación propuesta por las derechas no fuera retroactiva, la consistente en beneficiar a empresas que generen más de 10 empleos y sean de nueva instalación.
Este aspecto es el que, en palabras de Cubero, resulta “más que sospechoso” y apunta a que existían “compromisos previos con grandes empresas que cumplen con los requisitos para beneficiarse de esta bonificación fiscal”.
“Sólo puede entenderse su rechazo si ya existen compromisos previos”, ha asegurado el edil de ZeC, “puesto que de haber aprobado la enmienda, las dos únicas empresas no beneficiadas hubieran sido Quirón y Dickinson”.
Para Cubero, “lo que ha sucedido en la comisión ha puesto al descubierto la pleitesía de la derecha con las grandes empresas”, si bien, ha añadido, “posiblemente nunca nos enteraremos de cómo éstas les devuelven el favor, aunque conociendo los precedentes del Partido Popular no es complicado imaginárselo”.




