¿Cuántas vidas costará?

La reforma de ley que quiere aplicar el ministro Gallardón supone un retroceso en la lucha que las mujeres hemos desarrollado desde la Ilustración o el movimiento sufragista para convertirnos en sujeto político con los mismos derechos y libertades que los varones. Fue la tercera ola feminista la que situó el cuerpo de la mujer como elemento político. La libertad sexual y el control sobre la maternidad suponían un paso más en el establecimiento de la autonomía que sitúa a la mujer como sujeto políticamente adulto. La apropiación sobre nuestro cuerpo ha ido de la mano de una mayor incorporación …

aborto derecho no delito chorche tricasLa reforma de ley que quiere aplicar el ministro Gallardón supone un retroceso en la lucha que las mujeres hemos desarrollado desde la Ilustración o el movimiento sufragista para convertirnos en sujeto político con los mismos derechos y libertades que los varones. Fue la tercera ola feminista la que situó el cuerpo de la mujer como elemento político. La libertad sexual y el control sobre la maternidad suponían un paso más en el establecimiento de la autonomía que sitúa a la mujer como sujeto políticamente adulto. La apropiación sobre nuestro cuerpo ha ido de la mano de una mayor incorporación en el mundo laboral, desarrollo lógico en un capitalismo patriarcal que obliga a la competición en un mercado pensado por y para el hombre.

Al margen de toda la propaganda de los antielección la realidad en nuestro país es que la mayoría de los abortos se hacen dentro de las primeras doce semanas y de forma farmacológica, sin necesidad de pasar por ningún quirófano. Las repercusiones sobre las mujeres que tendrá esta ley las vivimos hoy en día en distintas partes del planeta. En Latinoamérica, donde la mayoría de los países penalizan el aborto, se practican 3.700.000 abortos inseguros. El 17% de las muertes maternas son directamente provocadas por éstos, según Women´s Link. El estado español dejaría fuera del ámbito de la ley a más de 100.000 mujeres. Así pues la penalización del aborto supone una nueva forma de violencia patriarcal que costará vidas, pero sobre todo influirá en la mortandad de las que menos recursos económicos tengan.

Desde el movimiento feminista las propuestas a lo largo de todo el planeta son la despenalización del aborto, pero también que las interrupciones voluntarias de embarazos no deseados se hagan en la sanidad pública para garantizar la universalidad del acceso y la calidad del mismo. También apuesta por la educación afectivo-sexual, ahora sacada del ámbito escolar por la LOMCE, que promueva la prevención de embarazos no deseados, pero que vaya más allá desmontando toda la ideología patriarcal-capitalista que hay detrás del concepto de amor romántico.

Luisa Capel, activista de la Asamblea 15M Carabanchel | Publicado por En Lucha | Para AraInfo

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