#SalvemosAverly  Altavoz

Cuando ya no quede nada de nosotras

| 22 julio, 2016 17.07

El skyline de Zaragoza es fiel reflejo de ese complejo provinciano y garrulo que nos acompaña desde hace ya demasiados años. Campanarios de iglesias por doquier, edificios horribles heredados de la época del desarrollismo, torres de pisos que aspiran a ser rascacielos, urbanizaciones más propias del far-west en las que lo único que corre son las capitanas y un montón de edificios heredados de la Expo que languidecen a la manera de una ciudad fantasma esperando destino.

Muchas de nosotras recordamos con una mezcla de pena y horror aquellos años del desarrollismo en los que cambió la imagen de Zaragoza a base de tirar todo aquello que sonara a viejo. Con el pretexto de una mal entendida modernidad se acabó con bellos edificios de finales del siglo XIX y principios del XX.

Maldita forma de entender el urbanismo de la ciudad: una en el que priman los intereses urbanísticos de unos pocos, -las grandes familias de Zaragoza- y se desprecia por inservible, viejo y trasnochado todo lo que no sean grandes edificios.  Siempre, claro está, las cosas mejorarán para los bolsillos apropiados si los nuevos edificios están firmados por arquitectos de renombre y las empresas constructoras y “sus amigos” pueden meter mano y sacar tajada.

Averly, como lo fueron en tiempos pasados la Expo, el meandro de Ranillas o las riberas del rio Ebro, son ejemplos paradigmáticos de esa furia destructora que desde hace años ataca Zaragoza y a sus ciudadanos.

Sin el menor respeto por el maravilloso patrimonio industrial que atesora esta empresa de fundición. Con la inestimable ayuda del tripartito PP-PSOE-Cs que se postra de hinojos ante los especuladores inmobiliarias y usando y pervirtiendo las leyes y normas para hacer caja; así hemos terminado viendo como  ayer y de la noche a la mañana,  entraban las excavadoras y arrasaban las naves y edificios de Averly. Allí, donde antes estaban las naves de moldes, ahora se amontonan montañas de cascotes. Ni las huestes de Atila lo hubieran hecho mejor y en menos tiempo.

Como esas huestes, las máquinas entraron y arrasaron con todo lo que el dedo de demoledor de Brial había señalado. Sin esperar a sentencias o al recurso de APUDEPA y con una estrategia bien preparada, empezaron cortando los árboles, algunos centenarios y levantando los raíles de la acería.  De paso se llevaron por delante la colonia protegida de gatos que desde hace años vivía en la naves que huyeron no se sabe dónde espantados con el estruendo y los cascotes.

La culpable de este desaguisado es Brial la empresa constructora, culpable última con la ayuda del tripartito PP-PSOE- CS de la desaparición de una parte significativa  del patrimonio y la herencia de esta ciudad.  El patrimonio industrial de Averly  no pertenece ni a los posibles herederos  -hay que conocer las trampas y chanchullos que han utilizado para engañar a la última heredera-, o a Brial la empresa constructora, a la que el pasado y futuro de Averly le importa un comino. Solo busca lucrarse y construir pisos, muchos y caros pisos. Vamos, dar un ladrillazo de manual.

Ver las imágenes de la destrucción de Averly duelen y a apelan a la conciencia de los y las zaragozanas. Duele la inacción de los partidos de la oposición, que han preferido venderse al capital y sus mercachifles antes que defender un patrimonio que nos pertenece a todos.  Como ya ha pasado muchas veces en esta ciudad, ejemplos sobran: el Fleta, La Torre nueva, los magníficos edificios del Paseo Sagasta y aquel chalet okupado en los años 80 para impedir su derribo, no interesan a los especuladores sino dan dinero y réditos. Especulación pura y dura versus herencia cultural y patrimonial.

Ayer fue un día triste para muchos y muchas de nosotras. Tras esperar noticias a las puertas de Averly volvimos a casa cabreados y dolientes ante tamaño desastre.

Pero no todo está perdido, quiero creer que Brial se atendrá a razones y parará esta barbaridad urbanística. De los amigos de los especuladores, esos que se sientan en la bancada de la oposición en el Ayuntamiento de Zaragoza, de esos ya nada se puede esperar.  La venta de su dignidad está hecha, solo cabe esperar que si acaso les queda algún gramo, sea suficiente como para salir a dar explicaciones.

22 julio, 2016

Autor/Autora

Feminista, ecologista, de izquierdas (@MaribelMtnez)


Twitter
Facebook

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

CERRAR